ludmila
Poeta veterano en el portal
Así como en ofrendas,
la memoria se siente deshabida.
Un dolor continuo y profundo
se va haciendo carne
de nostalgias.
Otro amanecer descalzo y huérfano
trata irremediablemente
de algodonar la herida;
Un silencio de vientre descarnado
se adormila poco a poco en la neblina,
pensamientos desorientados
aplausos rotos
con sordina
una brisa mortecina
y cálida
pretende ser mi amiga,
calculando la ecuación
de la mañana
calcinando con dolor la muerte,
anestesiada
ya de sabor amargo
se disuelve en la sensorialidad
de la tierra.
la memoria se siente deshabida.
Un dolor continuo y profundo
se va haciendo carne
de nostalgias.
Otro amanecer descalzo y huérfano
trata irremediablemente
de algodonar la herida;
Un silencio de vientre descarnado
se adormila poco a poco en la neblina,
pensamientos desorientados
aplausos rotos
con sordina
una brisa mortecina
y cálida
pretende ser mi amiga,
calculando la ecuación
de la mañana
calcinando con dolor la muerte,
anestesiada
ya de sabor amargo
se disuelve en la sensorialidad
de la tierra.
Última edición: