129.Cimitarra
Qué grande la cimitarra
que portaba el buen señor.
Qué manejo, qué vigor,
y con qué fuerza la agarra.
Sin duda el espadachín
es muy diestro con el arma
y provoca gran alarma
su exagerado trajín.
Toda mujer que sufría
la precisión de sus lances
entrábase en varios trances,
lo que mucho complacía.
Satisfecho el caballero
perdonaba las sus vidas
y ellas, harto agradecidas
le pagaban con dinero.
xxx
Churrete
Qué grande la cimitarra
que portaba el buen señor.
Qué manejo, qué vigor,
y con qué fuerza la agarra.
Sin duda el espadachín
es muy diestro con el arma
y provoca gran alarma
su exagerado trajín.
Toda mujer que sufría
la precisión de sus lances
entrábase en varios trances,
lo que mucho complacía.
Satisfecho el caballero
perdonaba las sus vidas
y ellas, harto agradecidas
le pagaban con dinero.
xxx
Churrete