Armonia
Poeta veterana
Entre un sapo y un princesa
Como fábula de cuentos
una historia contaré
espero estén muy atentos
porque no repetiré.
Un sapo bien parecido
pasea por un jardín
muy tranquilo y decidido
entre flores saltarín.
Al lado de una tumbona
una princesa buscaba
se le cayó su corona
ella lloraba y lloraba.
Al verla, el sapo, al instante
cambió su enorme sonrisa
y se apersonó elegante,
ante la chica, deprisa.
-¿Qué te sucede, preciosa?
¿Por qué lloras sin consuelo?-
-Que por estar de curiosa,
mi corona cayó al suelo,
Quise cortar esa rosa
la que está junto al jazmín
pero al ser tan presurosa
me resbaló el adoquín.
Al caerme se cayó
la corona de mi ensueño
y la luna no ayudó
poniendo a su brillo, empeño-
-Ya no llores más princesa
yo te ayudaré a buscar
esa corona traviesa
que en el jardín ha de estar-El sapo rebusca y salta
entre adoquines y flores,
a la princesa le falta
el aire, brillo y colores.
Escondida entre alcatraces
se encontraba la corona
que bajo estrellas fugaces
se ilumina juguetona.
El sapo le devolvía
a la princesa llorona
su corona en poesía
cerca de una gran casona.
La princesa que lo mira
el sapo salta que salta
las ancas éste le estira
ella lo sube sin falta.
La niña le estampa un beso
el sapo calla croando
la luna con embeleso
la escena mira cantando.
La espera todo silencia
y de pronto una gran risa
ambos muestran la evidencia
que la amistad es sonrisa.
La princesa da a su amigo
un trato justo y real
y se lo lleva consigo
al palacio de cristal.
La princesa ya no llora
por corona y poesía
ella tiene desde ahora
a su sapo día a día.
Aquí se acaba la historia
que te puede demostrar
que en jardines de memoria
de todo puede pasar.
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