26. LA HORMIGUITA DESPISTADA
Una hormiga, trabajando,
se topó con un cordel
y dejó lo que llevaba,
que era un bocado de miel.
-¿Me servirá como adorno?-
Dijo moviendo los pies.
Y el bocado de comida
la miraba sin querer.
No creía que la hormiga
pudiera olvidarse de él.
Cogió el cordel y lo puso
del derecho y del revés,
pero no le gustó mucho:
le lastimaba la piel.
Después, haciendo un turbante,
empezó a cantar francés
y destrozó la canción
del famosísimo Brel.
El bocado, con asombro,
ya no sabía qué hacer.
Pero la hormiga, coqueta,
se lo pasaba muy bien.
Un gorrioncillo observaba
con atención el pastel,
y aprovechó la ocasión
para robarle la miel.
Y por estar distraída,
y por tozuda también,
nuestra hormiga, pobrecita,
se nos quedó sin comer.
xxx
Churrete
Una hormiga, trabajando,
se topó con un cordel
y dejó lo que llevaba,
que era un bocado de miel.
-¿Me servirá como adorno?-
Dijo moviendo los pies.
Y el bocado de comida
la miraba sin querer.
No creía que la hormiga
pudiera olvidarse de él.
Cogió el cordel y lo puso
del derecho y del revés,
pero no le gustó mucho:
le lastimaba la piel.
Después, haciendo un turbante,
empezó a cantar francés
y destrozó la canción
del famosísimo Brel.
El bocado, con asombro,
ya no sabía qué hacer.
Pero la hormiga, coqueta,
se lo pasaba muy bien.
Un gorrioncillo observaba
con atención el pastel,
y aprovechó la ocasión
para robarle la miel.
Y por estar distraída,
y por tozuda también,
nuestra hormiga, pobrecita,
se nos quedó sin comer.
xxx
Churrete