cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Deja escuchar el canto del ángel!
En un sonido de cuerno transparente,
deja ver sus alas contingentes
y el bello dorso de su espalda;
__ Mitad ave, mitad hombre__
Deja acariciar su voz de trueno,
y lanzarme en caída al compas
de su mirada;
deja ver su rostro de luz clausurada
y en sus manos mecer mis sueños delirantes.
Perseguir las ansias que encierra el mundo
en buscar la paz con resonancia unida
y la gloria establecida, en mi tierra para siempre.
Deja observar como alza el vuelo,
cual Ícaro errante y peregrino
en un mundo terrenal y vacio
cual trémulo estruendo de un grito mudo.
Deja ver su luz, deja ver su encanto;
deja escuchar su canto
y morir con cada nota ejecutada,
cual música selecta y divina
de un coro que eleva y domina.
Deja palpar el cielo en mi delirio
y atrapar en redes la maldad por miríadas,
buscar consuelo con mis viejos amigos
que descansan eternos bajo el agua.
Me invitan a pasar los días
entre lirios y azucenas blancas;
más prefiero seguir con vida
para ver el ángel que cuida mi morada.
En un sonido de cuerno transparente,
deja ver sus alas contingentes
y el bello dorso de su espalda;
__ Mitad ave, mitad hombre__
Deja acariciar su voz de trueno,
y lanzarme en caída al compas
de su mirada;
deja ver su rostro de luz clausurada
y en sus manos mecer mis sueños delirantes.
Perseguir las ansias que encierra el mundo
en buscar la paz con resonancia unida
y la gloria establecida, en mi tierra para siempre.
Deja observar como alza el vuelo,
cual Ícaro errante y peregrino
en un mundo terrenal y vacio
cual trémulo estruendo de un grito mudo.
Deja ver su luz, deja ver su encanto;
deja escuchar su canto
y morir con cada nota ejecutada,
cual música selecta y divina
de un coro que eleva y domina.
Deja palpar el cielo en mi delirio
y atrapar en redes la maldad por miríadas,
buscar consuelo con mis viejos amigos
que descansan eternos bajo el agua.
Me invitan a pasar los días
entre lirios y azucenas blancas;
más prefiero seguir con vida
para ver el ángel que cuida mi morada.