huellas
Poeta adicto al portal
Pareces la Madonna le dije cogiendo su frágil mano, su cuerpo desnudo, recostado sobre esa vieja silla que de prestado teníamos en las maratonianas citas del preoperatorio.
Su mirada perdida en el vacío acompañaba esos grandes pechos, ahora casi sin vida, desparramados, perdidos, toda ella yacía perdida, frágil, abatida , brazos abiertos. Ese cuerpo que tanta vida ha contenido, ahora se esfuma entre mis manos.
En nuestro entorno crece la misericordia, nos ayudan, nos miran piadosas, comparten , otros también viven nuestra muerte, también sufren nuestra lucha, la acarician y ella generosa aún ofrece sus pequeñas miserias a quien desee compartir..
Permanece en mi mente la materia del cuerpo, el pudor , tampoco tenemos fuerzas para el pudor. Las lágrimas le brotan cuando el dolor es intenso y se esfuman porque hay que seguir. Mi mente en cambio ya no siente dolor, mi cuerpo sí.
Cuando llego a casa, permanezco bajo el agua como si pudiera lavar el recuerdo, el calor me da vida, quiero huir , la tibieza del lar, la paz interior, la penumbra de las velas, me alejan por un tiempo de la humedad en los huesos, de las miserias
Su mirada perdida en el vacío acompañaba esos grandes pechos, ahora casi sin vida, desparramados, perdidos, toda ella yacía perdida, frágil, abatida , brazos abiertos. Ese cuerpo que tanta vida ha contenido, ahora se esfuma entre mis manos.
En nuestro entorno crece la misericordia, nos ayudan, nos miran piadosas, comparten , otros también viven nuestra muerte, también sufren nuestra lucha, la acarician y ella generosa aún ofrece sus pequeñas miserias a quien desee compartir..
Permanece en mi mente la materia del cuerpo, el pudor , tampoco tenemos fuerzas para el pudor. Las lágrimas le brotan cuando el dolor es intenso y se esfuman porque hay que seguir. Mi mente en cambio ya no siente dolor, mi cuerpo sí.
Cuando llego a casa, permanezco bajo el agua como si pudiera lavar el recuerdo, el calor me da vida, quiero huir , la tibieza del lar, la paz interior, la penumbra de las velas, me alejan por un tiempo de la humedad en los huesos, de las miserias
