Perdido entre la bruma de la nada, transitando el hinospito laberinto de de su mente, se encontraba el que dio en ser ciego voluntario por si al abrir los ojos se topaba con un inmenso abismo que imaginaba innavegable para su pequeña alma. La hoja en blanco que uno por sí mismo ha de escribir le persigue y atormenta, y él la esquiva. . . ya no recuerda por qué le azuza con tanta saña. Y en su loca carrera hacia ninguna parte destruye todo cuanto en su camino encuentra. Resistencia pasiva, ira, rebelión, desencanto, la vida no es lo que él esperaba. . .Y confundió a los mensajeros con demonios, y su vida se convirtió en un infierno. . .Siento mucha tristeza cuando encuentro alguna alma torturada como la tuya. Te haces llamar hate, que, si mal no recuerdo, significa odio. Presta atención querido corazón desesperado, el odio no es más que amor frustrado. Tu eres eso y no hay huida posible pues no puedes huir de ti mismo como no puedes huir de tu sombra, y no puedes destruirte porque eres eterno. De modo que, date una ducha fría que despeje tu mente, ponte tu mejor vestido porque eres hermoso y te lo mereces, saca pecho, y encara el toro de la vida con coraje y alegría. Quien busca, encuentra, y quien se ayuda a si mismo es ayudado. Desde mi corazón te envío un gran beso y mi aliento.