Seba.Nipser
Poeta recién llegado
Cabeza Ahogada
Si volasen cabezas,
las cruces serían peces
bautizando ciervos de algodón.
Nadarían las raíces,
sumergidas en el último suspiro
del ahogado. Nadarían sin nadar.
Si volasen cabezas,
los globos serían confundibles,
jugaría la inocencia, casi muerta.
Estrujarían los ojos, sin romper
su ventanal. Aguantarían el agua,
del mar del ya ahogado.
Si se elevasen los cráneos,
el sexo sería el saludo, y no habría
muerto ya que velar.
Sin sentimientos, el mar dejaría
de ser agua, y bocas bajo el sol.
Sería llave, nada más que funcional.
Si se elevasen hasta ser fuego artificial,
los peces serían cruces de perdón,
y un niño de brazos cruzados
comiendo azúcar y algodón
Si volasen cabezas,
las cruces serían peces
bautizando ciervos de algodón.
Nadarían las raíces,
sumergidas en el último suspiro
del ahogado. Nadarían sin nadar.
Si volasen cabezas,
los globos serían confundibles,
jugaría la inocencia, casi muerta.
Estrujarían los ojos, sin romper
su ventanal. Aguantarían el agua,
del mar del ya ahogado.
Si se elevasen los cráneos,
el sexo sería el saludo, y no habría
muerto ya que velar.
Sin sentimientos, el mar dejaría
de ser agua, y bocas bajo el sol.
Sería llave, nada más que funcional.
Si se elevasen hasta ser fuego artificial,
los peces serían cruces de perdón,
y un niño de brazos cruzados
comiendo azúcar y algodón