Arkhazul
Poeta que considera el portal su segunda casa
lame la espada
el corazón
de la lengua
hiere el cielo
de la oreja
en oro
para encender una lágrima
arde el mar
de la sangre
en albatros de sal
luz que revienta
agua de sombras
en racimos
de campanas quebranto
llanto quebrado
que canto
lluvia del ojo a la celesta
de la niña del vacío
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