ESPINETE
Poeta fiel al portal
La pequeña abeja,
volaba y volaba,
en una mañana
muy ajetreada.
Al ser tan pequeña,
estaba sofocada.
Era primavera
y el sol apretaba.
El jardín estaba
lleno a rebosar,
de grandes abejas
que se disponían, a desayunar.
Como era pequeña,
aún no sabía
cual era la flor
que le convenía.
Cuando la encontraba,
llegaba una abeja
más grande que ella
¡y se la quitaba!
-¡Tengo que comer!
¡Tengo que comer!
porque si no luego,
no podré hacer miel-
Hasta que una rosa
se dió cuenta,
de que la pequeña
estaría hambrienta.
Y corrió la voz
por todo el jardín,
para que se diera
un rico festín.
Una margarita, le ofreció su nectar
y el nardo y el tulipán
y las demás flores,
hicieron igual.
Y así de contenta
reboloteó,
libando y libando,
hasta que se hartó.