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poseído por mi daimon

Melquiades San Juan

Poeta veterano en MP
Hay uno que viene y vuela
viene como visión de profecía

Mudos los labios
Congelados los sentidos
viene
vuela

Vuela...

De los daimons del éter para mí
lírico septentrión que no madura en carne
ni en labio
ni en tinta

¿Qué digo?
¡Qué importa lo que digo!

Hablo de cosas tontas...
Poemas
bebidas saciadoras de rutinas cotidianas
para tumbas de minutos contagiados de ausencias inevitables

Esos son los unos.
Los que vienen y vuelan
en neuronas sin hambre de escritura

Los otros son los excavados
Pala de arqueólogo explorando las ruinas
los vestigios
adivinando circunstancias
encontrando la hilaza de las conjeturas.

Para mi universo de vestiduras
viene una palabra resonando
canto y canto
ritmo y rima

No quiero canto
ni rima
ni ritmo
Quiero palabra pura
sin piel

desnuda

Miel sin melosos lamentos que disfracen

poesía desnuda

No puedo
La impotencia del siempre me traiciona
Paradigma en secreto
vueltas
reglas
modelando a la criatura.

¡Oh las cofradías!

Las órdenes monacales del santuario poético
están despiertas
acechantes

Las miradas se encrespan
las lenguas se preparan
Argumentos y reglas
las modas...
las vanguardias...

***
Solitario en la mesa
como quien solo parla en sus demencias
(lunatismo en la luna)
argumentos sin notas

< Guarden las dagas afiladas
Vuelvan por sus caminos
Encierren sus pasiones
Dejen limpias las almas >

Dime tú, locura interna
Cómo te gusta hablar cuando hablas con la luna

Desnudo

Diálogo disfrazado en desvarío
mientras lame su faz mi lengua irsuta

Desnudo

Como cualquier meteoro
tránsfuga e inestable en sus destellos

Desnudo
como te hablo ahora.
 
Última edición:
"...Paradigmas en secreto
vueltas reglas modelando a la criatura..."

oye tío esto si que esta chido como le dicen ustedes en Mexico, hombre me gusta tu estilo, si que estas desnudo.... Abrazo desde Argentina...
 
Muy bueno, Melquíades, profundo y entregado. Me recordó a León Felipe.
Un abrazo desde mi bahía.

Hola Amigo, ¡Uf, León Felipe!... qué voz aquélla. De niño viví en la colonia Roma de la Ciudad de México. Era casi mi vecino. Lo miré muchas veces caminar por los camellones de sus calles, muchas de ellas con camellón con jardín y árboles. Recuerdo que los chiquillos decían entre ellos, al verlo sentado, meditando en alguna banca en la calle de Álvaro Obregón: ¡ahí está el poeta!, mientras el tranvía pasaba haciendo todos los ruidos posibles, profetizando quizá, su ausencia en el futuro. Abrazos poeta. Gracias por el destello de recuerdo en la mente.
 
Me encantó, sobre todo lo del Daimon sencillamente genial. Y esas metáforas sobre arqueología del tiempo maravillosas.
Felicidades
 
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