deyraidanvic
Poeta adicto al portal
Madrecita, mira mi cara
estoy llorando de felicidad,
por tenerte aun conmigo
llena de vida y seguridad.
Estoy llorando como una niña
quiero volver contigo a jugar
a la ronda, ronda de Doña Ana
que se perdió en el jardín.
A la princesita de trenzas doradas
que un príncipe lindo viene a buscar,
para llevarla a su castillo
y hacerla su esposa en la vida real.
Madrecita, cuéntame un cuento
que no sea de terror
porque aun tengo miedo de ese lobo
que entro a la casa de la abuela
y de un zarpazo la desgarro y comió.
Madrecita, encontré un regalo
¡Mira que hermosas rosas y lindos claveles!
¿Quién te los dejaría?
¡Habrá sido la princesa de las trenzas doradas!
No, ¡fuiste tú hijita mía!
.