mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
La paz que tú me das...
En un acto sublime de abandono,
mis manos impulsadas por tu gracia
se alzan hacia el cielo
dejándome llevar por lo que siento...
tu divina respuesta
no se hace esperar, y cae el fuego.
El Alma se excita ante tanta bondad,
me invade por completo
tu presencia poderosa
y sucumbo ante el mar de tus dones.
Aunque haya innumerables penas
no decaigo, tu amor infinito
me sostiene con firmeza,
no me sueltes de tu mano,
dame más de tu pureza y toma de mi
lo que pueda servirte,
fervientemente la confianza vive,
la paz que tú me das, va cubriendo
de olivo todos mis rincones...
la noche cae,
que no nos sorprenda distanciados.
En un acto sublime de abandono,
mis manos impulsadas por tu gracia
se alzan hacia el cielo
dejándome llevar por lo que siento...
tu divina respuesta
no se hace esperar, y cae el fuego.
El Alma se excita ante tanta bondad,
me invade por completo
tu presencia poderosa
y sucumbo ante el mar de tus dones.
Aunque haya innumerables penas
no decaigo, tu amor infinito
me sostiene con firmeza,
no me sueltes de tu mano,
dame más de tu pureza y toma de mi
lo que pueda servirte,
fervientemente la confianza vive,
la paz que tú me das, va cubriendo
de olivo todos mis rincones...
la noche cae,
que no nos sorprenda distanciados.
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