Irradian los muros su condena gris.
Me vencieron tus dulces maneras de compartir.
Mas curtido el caballero,
de raices resecas.
Que el viento del norte aclare nuestras cabezas.
A la rueda Abel ;
una apuesta blanca y fresca.
El poeta camina con su libreta.
Se recrea en el papel,
ebrio de tinta azul.
Se entrega por entero al juego;
Al club de los poetas humildes.
Y que buena esta Carolina !
Vive un genio en una botella sin dueño.
Sirena varada en el padecer.
Sollozos de plata y miel.
En la aridez de los sentidos.
La angustia corrosiva.
Con la guarida de los sueños.
Desangrarse en el papel.
Por los cuatro costados llueve;
viejo juego de mesa.
Gotas lilas en la piel.
Lastimero me quedo.
Corazon maniobrero.
Ven y apiademonos del mar inmenso.
Epoca de los prodigios electronicos.
Ven y apiademonos;
Un mar de gente te cubre inmenso.
Ven y apiademonos.
Mas curtido el caballero,
de raices resecas.
Que el viento del norte aclare nuestras cabezas.
A la rueda Abel ;
una apuesta blanca y fresca.
El poeta camina con su libreta.
Se recrea en el papel,
ebrio de tinta azul.
Se entrega por entero al juego;
Al club de los poetas humildes.
Y que buena esta Carolina !
Vive un genio en una botella sin dueño.
Sirena varada en el padecer.
Sollozos de plata y miel.
En la aridez de los sentidos.
La angustia corrosiva.
Con la guarida de los sueños.
Desangrarse en el papel.
Por los cuatro costados llueve;
viejo juego de mesa.
Gotas lilas en la piel.
Lastimero me quedo.
Corazon maniobrero.
Ven y apiademonos del mar inmenso.
Epoca de los prodigios electronicos.
Ven y apiademonos;
Un mar de gente te cubre inmenso.
Ven y apiademonos.
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