ludmila
Poeta veterano en el portal
Amarrarte en desánimo, mi noche,
ungirte en la tristeza de mi lecho
que devuelve una y otra vez el corolario,
de las calas que dejó la muerte
Aferrarse a un recuerdo en precipicio,
funcionar sin neuronas y sin credo,
no por convicción sino por plebiscito,
de la empinada dirección que dejó la almohada.
No te puedo querer de esta manera,
descascarando cebollas para encontrar la magia.
Te quiero querer sin democracia,
anárquicamente y a mi estilo.
Pero no de esta manera,
reemplazando
No de esta manera
recubriendo la sangre que dejó el occiso.
Te quiero querer desde la médula,
desde el centro prolífico del beso,
la forma más diacrítica y genuina
de amar sin adversarios
ungirte en la tristeza de mi lecho
que devuelve una y otra vez el corolario,
de las calas que dejó la muerte
Aferrarse a un recuerdo en precipicio,
funcionar sin neuronas y sin credo,
no por convicción sino por plebiscito,
de la empinada dirección que dejó la almohada.
No te puedo querer de esta manera,
descascarando cebollas para encontrar la magia.
Te quiero querer sin democracia,
anárquicamente y a mi estilo.
Pero no de esta manera,
reemplazando
No de esta manera
recubriendo la sangre que dejó el occiso.
Te quiero querer desde la médula,
desde el centro prolífico del beso,
la forma más diacrítica y genuina
de amar sin adversarios