ludmila
Poeta veterano en el portal
Conectar las arcas
con la aflicción del desamparo,
buscar la caracola que engarce
con tu sueño,
anochecer prestado por tus credos.
Peligroso el crepúsculo
que las gárgolas descargan
donde la vanguardia de los salmos
es sempiterno estrago.
Queman los últimos agravios
de la nocturna brújula,
tus manos.
Apaciguando los espíritus,
mendigando los claustros
donde la epopeya resquebraja
las batallas cansinas
que reprobó la aurora.
Amaneciendo sin sangre,
vigilias de pálidos semblantes
en la ruina de mi frente,
carcomiendo los suspiros
que se bebió la noche.
con la aflicción del desamparo,
buscar la caracola que engarce
con tu sueño,
anochecer prestado por tus credos.
Peligroso el crepúsculo
que las gárgolas descargan
donde la vanguardia de los salmos
es sempiterno estrago.
Queman los últimos agravios
de la nocturna brújula,
tus manos.
Apaciguando los espíritus,
mendigando los claustros
donde la epopeya resquebraja
las batallas cansinas
que reprobó la aurora.
Amaneciendo sin sangre,
vigilias de pálidos semblantes
en la ruina de mi frente,
carcomiendo los suspiros
que se bebió la noche.