legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y escuché otra vez
tu canto de sirena
crepitando el índigo de mis sentidos
donde el semen fantasmal
procrea al miedo
y la rosa se evapora
entre gemidos
Y grita en desconcierto
añorando el año venidero
que te dejó preñada
de ilusiones
que parirás ayer
en un recuerdo
Ese gemido triste
ya no compite en nada
con el eco
y la masturbación
es apenas
la evocación cleptómana
de los mejores tiempos
Después del futuro otoñal
sólo una alforja
me conduce al barro
donde me esperas
para enterrar entre dos muslos
esa idea
que murió sin saber
que tan sólo fue inmortal
el día primero
tu canto de sirena
crepitando el índigo de mis sentidos
donde el semen fantasmal
procrea al miedo
y la rosa se evapora
entre gemidos
Y grita en desconcierto
añorando el año venidero
que te dejó preñada
de ilusiones
que parirás ayer
en un recuerdo
Ese gemido triste
ya no compite en nada
con el eco
y la masturbación
es apenas
la evocación cleptómana
de los mejores tiempos
Después del futuro otoñal
sólo una alforja
me conduce al barro
donde me esperas
para enterrar entre dos muslos
esa idea
que murió sin saber
que tan sólo fue inmortal
el día primero