angel del olvido
Poeta asiduo al portal
Al levantarme en las mañanas doy unos cuantos pasos. En si se que necesito contestar, definir y tener algo. Realmente deambulo un rato más y no encuentro el malestar de andar de aquí para allá. La mañana avanza, no la detengo, hojeo el periódico de un estado norteño, me decepciono más, entro al baño y no alcanzo a comprender por que no he comprando una pistola. La decepción mañanera en mi, radica en estar con ustedes sin sentirme plenamente humano.
Hace catorce años aprendí a leer. No distingo entre imitar y aprender. Aun aquí escribo con desgano, con ganas de pegarme un tiro, ya que he vivido con todo impuesto. Mi nombre es nombre, un perro es un perro, rojo es rojo, teoría es teoría. ¿En verdad alguien ha estado de acuerdo con hacer lo que se ha hecho siempre? Creo palpar, si es que acaso el significado de esta palabra no se me escurre, una gran red de imitación. El problema es, saber realmente a quien se imita y que se desea alcanzar con tal acción diaria, riquezas, felicidades, dominios, paraísos, entendimiento o sabiduría absoluta.
Me gustaría vagar por ahí, toparme con inventores de letras, de nuevos colores, de nuevas políticas, de nuevos leguajes y esto es casi imposible en estos tiempos, donde uno pasa, sin crear ni rebelarse, sino repitiendo todo. Yo mismo no creo, repito y esto es motivo suficiente para aumentarle balas a la pistola.
Hace catorce años aprendí a leer. No distingo entre imitar y aprender. Aun aquí escribo con desgano, con ganas de pegarme un tiro, ya que he vivido con todo impuesto. Mi nombre es nombre, un perro es un perro, rojo es rojo, teoría es teoría. ¿En verdad alguien ha estado de acuerdo con hacer lo que se ha hecho siempre? Creo palpar, si es que acaso el significado de esta palabra no se me escurre, una gran red de imitación. El problema es, saber realmente a quien se imita y que se desea alcanzar con tal acción diaria, riquezas, felicidades, dominios, paraísos, entendimiento o sabiduría absoluta.
Me gustaría vagar por ahí, toparme con inventores de letras, de nuevos colores, de nuevas políticas, de nuevos leguajes y esto es casi imposible en estos tiempos, donde uno pasa, sin crear ni rebelarse, sino repitiendo todo. Yo mismo no creo, repito y esto es motivo suficiente para aumentarle balas a la pistola.