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De luna en luna

francisco_mendez

Poeta recién llegado
DE LUNA EN LUNA

Mira como te horroriza el silencio.

¡Deja de mirar el techo!
¡Mueve esa maldita pluma!
Le escribes al dolor,
buscando impresionar a los que se vuelven críticos expertos usando tu piel y tus zapatos.

Buscas la rima entre los trozos de aroma de aquellas
vaginas volubles que flotan en tus sueños.

Te detienes una y otra vez,
rumias tus escasos,
y te vuelves el amante inexperto de tu patética idea de lo que es la perfección.

Buscas las palabras entre la mierda recién excretada
de tu autocompasion,
buscas entre los restos pútridos de tu pasado.

Y aun así tus prosas arrugadas
se apilan junto al inodoro,
vacías, muy vacías y con intención equivocada.

Me das pena,
jodido intento de poeta,
me da pena tu realidad alterna.
Me da pena tu pluma inerte
que en tu mano derecha parece enferma, indecisa,
o muerta.

Me asusta el negror gélido de tu gran musa;
la soledad.

Esa soledad,
a la que masturbas, diseccionas, catas, hueles, adoras y odias.

La soledad que fornica de mil maneras con tu nulo talento,
con tu cuaderno flaco y miserable.

¡Deja de imaginar expectadores!

¡Escribe!

Escribe ahora.
Deja hablar al corazón y manda a la mierda a las palabras dulces
que jamas salen de tu boca.

Escribe sin tiento,
sin pudor.
De luna en luna.

Sin dudar, sin disfunciones,
con crudeza y tristeza ácida.
Con dolor,
con la sangre de tu maldita locura.

Escribe sin parar,
llaga tus dedos, desangra la ira.
Deja la estética en los ojos miopes de los perfectos necios.

Escribe con todo y tu métrica bizarra, ingenua y deforme.

Escribe con llanto.
Sin ética.
Con la moral de un naufrago desesperanzado.
Con ardor, ¡Con amor!...
¡Maldita sea!

Te he visto de luna en luna,
entre apretujados silencios buscar en el techo la palabra adecuada,
la rima misericordiosa,
la prosa elocuente.

¡Baja esa mirada!
Ahí estas manadas de letras despreciadas
lamiendo el culo de la vergüenza.

Baja la mirada,
ahí están una hoja en blanco y una pluma casi comatosa,
que prefieren la muerte
antes que ser testigos de tu pobreza engordada de pudor
y prejuicio.

¡Escribe!
¡Escribe ahora!

Deja de mirar el techo,
mueve esa maldita pluma.
 
¿Escribir por escribir?
¿Será acaso el destino de la tinta
derramada en la lengua?
Siluetas y sombras desfilan en la transparencia
de una mancha de blanco
en la arquitectura de un cielo
sin atmósfera.
Sólo la voz de una cometa divisa
el horizonte y viaja con destino y tiempo
a esa estrella a la derecha que se olvidó
que un poema nace de un hálito de vida
y que la poesía no se piensa ni se escribe...

la poesía se siente
y fluye en la respiración de una caricia.

Tu poema me hizo destilar...
me gustó la lectura...
Estrellitas armoniosas.
 
DE LUNA EN LUNA

Mira como te horroriza el silencio.

¡Deja de mirar el techo!
¡Mueve esa maldita pluma!
Le escribes al dolor,
buscando impresionar a los que se vuelven críticos expertos usando tu piel y tus zapatos.

Buscas la rima entre los trozos de aroma de aquellas
vaginas volubles que flotan en tus sueños.

Te detienes una y otra vez,
rumias tus escasos,
y te vuelves el amante inexperto de tu patética idea de lo que es la perfección.

Buscas las palabras entre la mierda recién excretada
de tu autocompasion,
buscas entre los restos pútridos de tu pasado.

Y aun así tus prosas arrugadas
se apilan junto al inodoro,
vacías, muy vacías y con intención equivocada.

Me das pena,
jodido intento de poeta,
me da pena tu realidad alterna.
Me da pena tu pluma inerte
que en tu mano derecha parece enferma, indecisa,
o muerta.

Me asusta el negror gélido de tu gran musa;
la soledad.

Esa soledad,
a la que masturbas, diseccionas, catas, hueles, adoras y odias.

La soledad que fornica de mil maneras con tu nulo talento,
con tu cuaderno flaco y miserable.

¡Deja de imaginar expectadores!

¡Escribe!

Escribe ahora.
Deja hablar al corazón y manda a la mierda a las palabras dulces
que jamas salen de tu boca.

Escribe sin tiento,
sin pudor.
De luna en luna.

Sin dudar, sin disfunciones,
con crudeza y tristeza ácida.
Con dolor,
con la sangre de tu maldita locura.

Escribe sin parar,
llaga tus dedos, desangra la ira.
Deja la estética en los ojos miopes de los perfectos necios.

Escribe con todo y tu métrica bizarra, ingenua y deforme.

Escribe con llanto.
Sin ética.
Con la moral de un naufrago desesperanzado.
Con ardor, ¡Con amor!...
¡Maldita sea!

Te he visto de luna en luna,
entre apretujados silencios buscar en el techo la palabra adecuada,
la rima misericordiosa,
la prosa elocuente.

¡Baja esa mirada!
Ahí estas manadas de letras despreciadas
lamiendo el culo de la vergüenza.

Baja la mirada,
ahí están una hoja en blanco y una pluma casi comatosa,
que prefieren la muerte
antes que ser testigos de tu pobreza engordada de pudor
y prejuicio.

¡Escribe!
¡Escribe ahora!

Deja de mirar el techo,
mueve esa maldita pluma.

Adoro los poemas, con fuerza y vigor, con tintes altaneros... esto es poesía de la buena, de la viva, aunque aplauso no espera. Mis felicitaciones y sigamos dejando salir sentimientos todos q importa estructuras... si se ha de reprimir el ser en ellas. Besos.
 
Muchas, muchas gracias.
En verdad estoy conmovido, emocionado y...no se que mas decir.
Es un veradero honor saber que a alguin le gustan mis textos.
un fuerte abrazo a todos.
 
Eso es lo bello de lo poesía... El desahogo del alma, el plasmar el sentir, así llanamente sin miedos ni vergüenzas, ¡Es tener el valor!
Me gusto tu escrito, saludos y bienvenido
:)
 
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