Aliyah
Poeta recién llegado
Acero en carne,
lengua punzante…
¡Calla, calla, no hables!
no vomites tus culebras
sobre los pies descalzos,
no envenenes mis pasos.
¡Calla, metal de hueso astillado!
no resistas intento…
penden candados de las alas,
pero queda abierta la puerta.
Cuerpo de hueso quebrado,
te sostiene el báculo, quema suelas,
la puerta sigue abierta…
Desprende al corazón del armazón pesado,
que ya huye inerme el enemigo;
tendidas yacen sus viles palabras,
moribundas en el campo de batalla,
y los ecos de sus bocas rotas,
confinados a la nada.
¡Calla, calla!
no despiertes barrera,
ni trueno que al oído ensordezca,
ni llagas que a los pies detengan…
¡No abrases sol, mi párpado!
no rendiré camino…
Estos dos últimos versos, los incluí hace un tiempo en "Breves líneas".
Me pareció un buen cierre para este escrito.
lengua punzante…
¡Calla, calla, no hables!
no vomites tus culebras
sobre los pies descalzos,
no envenenes mis pasos.
¡Calla, metal de hueso astillado!
no resistas intento…
penden candados de las alas,
pero queda abierta la puerta.
Cuerpo de hueso quebrado,
te sostiene el báculo, quema suelas,
la puerta sigue abierta…
Desprende al corazón del armazón pesado,
que ya huye inerme el enemigo;
tendidas yacen sus viles palabras,
moribundas en el campo de batalla,
y los ecos de sus bocas rotas,
confinados a la nada.
¡Calla, calla!
no despiertes barrera,
ni trueno que al oído ensordezca,
ni llagas que a los pies detengan…
¡No abrases sol, mi párpado!
no rendiré camino…
Estos dos últimos versos, los incluí hace un tiempo en "Breves líneas".
Me pareció un buen cierre para este escrito.
Última edición: