Barfly
Poeta recién llegado
A las 3 de la mañana,
mientras todos duermen,
se da un baño la luna;
refriega sus manchas
con la espuma de las nubes.
Yo la contemplo silencioso
desde el pórtico de casa.
El perro que estaba a mis pies,
se fue a husmear la basura
que dejó el camión olvidada.
¡Qué silencio!,
si hay fantasmas,
seguro que andan
en punta de pies.
La madrugada tiene la brisa
con olor a té y eucalipto;
un reflejo de cobre,
que lleva la mirada más leve
hasta el cielo;
y un ronroneo perdido,
muy quedo,
sobre el chasquido
de las hojas.
La luna,
ya avisada de mi suspiro
por el guiño primero del sol,
se lame las gotas como rocíos,
y se tapa con la sábana,
mientras yo me voy a dormir.
mientras todos duermen,
se da un baño la luna;
refriega sus manchas
con la espuma de las nubes.
Yo la contemplo silencioso
desde el pórtico de casa.
El perro que estaba a mis pies,
se fue a husmear la basura
que dejó el camión olvidada.
¡Qué silencio!,
si hay fantasmas,
seguro que andan
en punta de pies.
La madrugada tiene la brisa
con olor a té y eucalipto;
un reflejo de cobre,
que lleva la mirada más leve
hasta el cielo;
y un ronroneo perdido,
muy quedo,
sobre el chasquido
de las hojas.
La luna,
ya avisada de mi suspiro
por el guiño primero del sol,
se lame las gotas como rocíos,
y se tapa con la sábana,
mientras yo me voy a dormir.
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