ludmila
Poeta veterano en el portal
Inicio iracundo de tempestades terrenas
amaneciendo en vilo la longitud de tus savias,
anacoreta de tu piel me siento mansa
de alivios corporales en tu languidez sedienta.
Las almas del abismo me atraen como medusas
porque en el fondo de la noria tu corazón me llama,
oscuro de secretos y de enigmas
en una antología de tórridas palabras.
El vaso de la sed está lleno de ámbar
atrapado en el cristal de las curiosidades,
implacable motricidad desamparada
deseosa de volar a tus memorias.
amaneciendo en vilo la longitud de tus savias,
anacoreta de tu piel me siento mansa
de alivios corporales en tu languidez sedienta.
Las almas del abismo me atraen como medusas
porque en el fondo de la noria tu corazón me llama,
oscuro de secretos y de enigmas
en una antología de tórridas palabras.
El vaso de la sed está lleno de ámbar
atrapado en el cristal de las curiosidades,
implacable motricidad desamparada
deseosa de volar a tus memorias.
Última edición: