cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dormida te quedaste, soñando con la luna,
tu muñeca esta contigo, divina criatura,
cierras tus ojitos y el universo refleja su apostura,
cuando duermes, descansa también la luna
y esa magia que tiene tu rostro, es sin duda
la inocencia trasformada en dulzura, sublime hechura.
Te observo, tranquilidad como tu, ninguna;
la ternura plasmada en vivo, frente a mi
y lloro ante tanta hermosura, para que un mañana
sea una mujer, bella como ninguna.
La flor de mi jardin, engalana así mi vida,
mostrando una belleza que cautiva,
es niña, es blanca luz a mi existencia,
es un orgullo a mi supervivencia,
en este mundo lleno de tristeza.
Duerme, duerme mi pequeña flor,
y deja que los sueños hagan bien su labor,
de llevarte a un mundo de juegos,
en donde todo sea de color,
castillos de nieve y fresa
y un río con sabor a cereza;
montañas con dulce de limón
y un bosque lleno de ilusión;
sueña, sueña mi linda princesa,
para cuando crezcas,
ese mundo mágico
lo tengas siempre en tu interior.
tu muñeca esta contigo, divina criatura,
cierras tus ojitos y el universo refleja su apostura,
cuando duermes, descansa también la luna
y esa magia que tiene tu rostro, es sin duda
la inocencia trasformada en dulzura, sublime hechura.
Te observo, tranquilidad como tu, ninguna;
la ternura plasmada en vivo, frente a mi
y lloro ante tanta hermosura, para que un mañana
sea una mujer, bella como ninguna.
La flor de mi jardin, engalana así mi vida,
mostrando una belleza que cautiva,
es niña, es blanca luz a mi existencia,
es un orgullo a mi supervivencia,
en este mundo lleno de tristeza.
Duerme, duerme mi pequeña flor,
y deja que los sueños hagan bien su labor,
de llevarte a un mundo de juegos,
en donde todo sea de color,
castillos de nieve y fresa
y un río con sabor a cereza;
montañas con dulce de limón
y un bosque lleno de ilusión;
sueña, sueña mi linda princesa,
para cuando crezcas,
ese mundo mágico
lo tengas siempre en tu interior.