Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
DE CUENTO, PRINCESA Y UN SAPO
Dice la historia
del romance y en memoria quedó
una princesa y un simple sapo.
Ella tenía el pelo corto
y por lo tanto carente de trenzas,
miraba por la ventana de su torreón.
Suspiraba por un príncipe
un caballero que en justa
venciera a su dragón.
Pero solo un sapo la cantaba
un sapo según ella,
atrevido y mal nacido.
Pasaron los días
y no se veía ni a caballero
ni a su caballería.
Pero ella orgullosa
pelo corto y altanera
al sapo le decía:
Que no me cantes, que no te escucho
Que no me recites, que no te oigo
Que no me hables, que no quiero saber de ti.
El sapo sin desanimo
todas las noches en verso
con dulzura la croaba.
Un día pidió a un búho
que a la ventana de la princesa
volando le llevará
Ella asomada y sorprendida
el sapo en silencio
sin un croar la miraba.
De repente se puso sobre dos patas
y mirándole a los ojos
a la princesa con voz dulce la hablaba.
Soy sapo y que sepas
que aunque me beses jamás...
jamás seré príncipe
Pues no pienso besarte
le contesto ella,
tu ni siquiera eres plebeyo
y yo, por supuesto, si soy bella y princesa
El sapo la contesto:
Yo siendo inferior
tengo amigos y tu por soberbia no,
así que no me quedo contigo y te digo adiós
Dice la historia
y en la memoria de los tiempos quedó
que una mujer que era princesa
solita se murió
y un sapo que no era nada
con una ranita se casó.