Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Tira de mí como una manta enebrada, cogida por la punta, se atreve a soltar barbaridades para que le tenga en cuenta, como si yo fuera la solución a sus problemas, como si en mí estuviera la panacea, no soy yo la que tiene las respuestas, eres tú el que tiene que abrir tu mente, encontrar todos y cada uno de los interrogantes que te haces cada día. Por supuesto es más fácil pasar el muerto a los demás, no intentar solucionar tus problemas, porque sí, porque tú lo has hecho siempre, por eso te quedas de brazos cruzados esperando que yo de el paso.
Pues no, estoy cansada de llevar la carga diaria de la vida, no tengo porque cargar tanto mi espalda, los días pasan, mi cuerpo enferma agotada de tanta presión. Surge el deseo de explotar, chillar al mundo, ya está bien! Ya está bien de abusar de las buenas personas!, no hay que creerse Dios, sólo existe uno que es el Dios de la naturaleza.
Es fácil apoyarse en los demás, que una sola persona se haga cargo del resto del mundo, no hay capacidad humana para conseguir salir victorioso de ese encuentro ya que la presión psicológica pasa factura. Tarde o temprano, se sufrirá el desequilibrio, ¿cuánto tiempo nos queda por vivir situaciones difíciles?. La lucha sólo se consigue aunando esfuerzos, es la unión lo que hace la fuerza, no el trabajo duro de uno.
El trabajo en cadena es el que llega a producir satisfactoriamente. Es el ritmo de la vida el que impone las normas, se supone que no debíamos de ser individualistas para eso existe la humanidad, la relación humana es global, nacemos con el fín de relacionarnos con los otros, eso es lo que me lleva a la conclusión que todos en esta vida necesitamos de los demás.
Pues no, estoy cansada de llevar la carga diaria de la vida, no tengo porque cargar tanto mi espalda, los días pasan, mi cuerpo enferma agotada de tanta presión. Surge el deseo de explotar, chillar al mundo, ya está bien! Ya está bien de abusar de las buenas personas!, no hay que creerse Dios, sólo existe uno que es el Dios de la naturaleza.
Es fácil apoyarse en los demás, que una sola persona se haga cargo del resto del mundo, no hay capacidad humana para conseguir salir victorioso de ese encuentro ya que la presión psicológica pasa factura. Tarde o temprano, se sufrirá el desequilibrio, ¿cuánto tiempo nos queda por vivir situaciones difíciles?. La lucha sólo se consigue aunando esfuerzos, es la unión lo que hace la fuerza, no el trabajo duro de uno.
El trabajo en cadena es el que llega a producir satisfactoriamente. Es el ritmo de la vida el que impone las normas, se supone que no debíamos de ser individualistas para eso existe la humanidad, la relación humana es global, nacemos con el fín de relacionarnos con los otros, eso es lo que me lleva a la conclusión que todos en esta vida necesitamos de los demás.
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