• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

E.Fdez.Castro — Blog

E.Fdez.Castro
E.Fdez.Castro — Blog
33 entradas · 8351 visitas
· 0 comentarios · ♥ 1


Ver el archivos adjunto 63059
Primer óleo que he pintado y lo he titulado, Alquimia, ciencia de las causas.
Tiene un significado simbólico.

LAS SIETE IGNORANCIAS
1º LA IGNORANCIA ORIGINAL
Ignoramos lo Absoluto,
siendo la fuente de todo
ser y devenir. El modo,
tomamos por total fruto.
Todo hecho diminuto
creemos cabal verdad,
con toda parcialidad,
relación del devenir.
Tomamos corto vivir,
por nuestra totalidad.
2ª LA IGNORANCIA COSMICA
Ignoramos nuestro Yo
inmutable inespacial,
inmóvil e intemporal.
Tomamos nuestro rondó
por un sanseacabó.
La movilidad constante,
nuestro devenir cambiante
en el Espacio y el Tiempo
es un escueto entretiempo
de coherencia vacante.
3ª LA IGNORANCIA EGOISTA
Ignoramos lo global
de la cósmica existencia,
la planetaria consciencia
de nuestro Yo universal;
nuestra unidad inmortal
con todo ente y devenir.
Tenemos nuestro existir,
vetada mentalidad,
vital y corporeidad
por nuestro yo verdadero.
Tomamos el mundo entero
por no-yo de enemistad.
4ª LA IGNORANCIA TEMPORAL
Ignoramos devenir
de nuestra Vida en el Tiempo.
Creemos un entretiempo
nuestro pequeño vivir
que se termina al morir
en un reducido espacio
como charca de batracio.
Creemos nuestro trajín
el principio, medio y fin,
siendo único solacio.
5ª LA IGNORANCIA PSICOLOGICA
Ignoramos subconsciente,
en el breve temporal
del venir superficial;
también el intraconsciente.
Y nuestro superconsciente,
nuestro Ser grande y complejo,
no tenemos de él reflejo.
Tomamos el existir
por nuestro total concluir
cuando llegamos a viejo.
6ª LA IGNORANCIA CONSTITUCIONAL
Ignoramos devenir
de nuestra constitución.
Creemos en la razón
de nuestro corto existir,
lo que queda por vivir
con el cuerpo vida y mente
tomamos por el agente
del principio verdadero
lo parcial por todo entero
y perdiendo lo emergente.
7ª LA IGNORANCIA PRÁCTICA
Por las ignorancias estas
perdemos el verdadero
conocimiento y entero
gobierno por las modestas
cosas de vidas funestas.
Ignoramos pensamiento
voluntad y sentimiento.
Vagamos en laberintos
con los errores e instintos
por un mal entendimiento.​
· 0 comentarios · ♥ 1
img-20230414-wa0004-jpg.62491


Óleo de Javier Lemos

De las nupcias virginales
del alba he sido testigo,
tras la celeste cortina
de la luna yo he ido.
No cegado por las formas,
contemplaba lo Divino,
tras refulgente cendal
apuntando al infinito;
escuchaba extrañas voces
que del éter han salido;
unos rostros me miraban
desde el rayo diamantino;
me estremece el gran Centauro
con su mágico sonido,
he atisbado las Apsaras
en sus estanques divinos
y la Ninfa de los bosques
a través de hojas he visto.
Los tornados me mostraron,
poderosos señoríos;
vi los Príncipes solares
en casas de luz y brillo.
En las onduladas cimas
soplan con fuerte rugido,
los huracanes salvajes;
en valles de vergel rico,
contemplan desde la cumbre,
paraísos de sigilo.
Alrededor altos bosques,
del temporal al abrigo,
los dioses toman en brazos,
la hora del hombre perdido.
Ataviadas las mañanas
de verde oro y sol activo
hacen un reposo digno.

Basado en Savitri de Sri Aurobindo

Castro. 22 de septiembre del 2023.​
· 1 comentarios · ♥ 3
Ver el archivos adjunto 61699
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo

Tan pronto como se raja
la naturaleza externa;
la separación interna,
con luz como una alhaja,
del nuestro corazón viaja.
La natura se refina,
la conciencia se afina
hacia mayor sutileza
y con la mayor pureza
la materia se anima.

Las psíquicas experiencias
más profundas se elaboran
y más sutiles afloran
sus sustanciales esencias
teniendo puras influencias.
El alma tal ser central
sosteniendo al ser mental
al ser vital y al físico
se van a lo metafísico
que supera al material.

Desde dentro, una guía
que expone luz de Verdad
repeliendo falsedad,
hostil a santa latría,
ejercida hoy en día.
Y cada región del ser
con el psíquico prender
será tan iluminado
y por el alma elevado
hacia el nuevo amanecer.

Volcado hacia la verdad
espiritual del pensar
el sentido logra alzar,
sentido sin falsedad
su acción con dignidad.
Todo nuestro ser consciente
por la divinidad que siente
volcados y sin inercia
con todo bien se tercia
estando de la Ignara ausente.​
· 1 comentarios · ♥ 2
Ver el archivos adjunto 61700
Óleo del gran pintor, Xavier Lemos Godoy de Vigo.

He llegado a Shambala,
en la hora colosal del duermevela;
subí con una escala
astral a la antesala,
en mi pueblo natal de Redondela.

En lo alto de la cuesta
al este de la iglesia parroquiana,
flotando en la floresta:
su fulgor manifiesta
al émulo su místico baquiano.

No está en el Himalaya
escondida entre altísimas montañas;
en el éter se explaya;
se ve como atalaya
protegida de humanas alimañas.

Manzanas del futuro
transparentes con luces irisadas,
estaban sobre el muro;
respirando aire puro,
veía los nativos tales hadas.

No pasé de la entrada
donde estaba el cartel de su letrero,
un guardia con espada
dijo que la vallada
solo pasa el bizarro caballero.

Basado en un "sueño" que he tenido.​
· 3 comentarios · ♥ 5


Ver el archivos adjunto 61701
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo.

De trazados de Dédalo él busca escapar;
más siquiera ni puerta en marfil encontraba,
ni postigo a visión del espíritu había,
la salida de espacio tal sueño abrazado.
Nuestro ser deberá prosperarse en el Tiempo;
y la muerte no ayuda, vano es el cesar;
la secreta Energía nos fuerza a seguir.
Nuestra vida reposa en el Infinito;
no termina, su fin es la Vida Suprema.
Un pasaje, la muerte, no el fin de los días:
un antiguo coraje, siguiendo el trabajo:
nuestras almas se arrastran por cuerda no vista,
de nacer en nacer, de mundo ën mundo,
nuestros actos prolongan tras muerte del cuerpo
la ancestral caminata que pausa no tiene.
Sin meseta silente en que el Tiempo reposa.
Era mágico cauce que mar no alcanzaba.
Nada importa lo lejos que fuera o volviera,
los trabajos corrían con él superándolos;
siempre queda tarea que hacer además.
Un impulso de acción y un grito de búsqueda
para siempre crecía en mundo nervioso;
un murmullo ocupaba el centro del Tiempo.
Todo era sondeo y furia constante.
Al vivir, unos cientos intentos en vano:
la igualdad que asumía millares de formas
que luchaba por irse de largo fastidio
fabricando primicias que pronto decanas.
Llamativo ornamento atraía su ojo
y valores noveles renueven los temas
van burlando a la mente la idea de cambio.
La pintura distinta, no obstante la misma
aparece en difuso trasfondo celeste.
Laberíntica casa, es únicamente,
de criaturas con hechos y acontecimientos,
la ciudad con su tráfico de almas cautivas,
un mercado que hacer con mucha mercancía
ofrecidas a activo pensar ÿ espíritu.​
· 1 comentarios · ♥ 3
Ver el archivos adjunto 61705
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo.

Avanzaba observado por el infinito
a su lado y lo Incognoscible en la cumbre.
Si rehuye al terreno, podía ser visto,
lo que mente jamás ha captado, conocido;
lo que no el mortal, conseguía crear.
Una marcha sin límites de paz llenaba.
En profundo existir más allá de la tierra
engendrando las nuestras ideas y sueños
el Espacio, un vasto sondeo del alma,
en substancia intangible ligada a la nuestra
en profunda unidad de todito que es,
ha surgido el cosmos del Desconocido.
Creación espontánea sin fin o pausa
revelaba grandeza de un Infinito:
arrojaba a la suerte de su diversión
un millón de talantes con mucha energía,
con las formas del mundo, Verdades fantásticas
y las fórmulas de libertad de su Fuerza.
Derramaba en cambio continuo, Fijeza
en un rapto de Baco la orgía de ideas,
la pasión y meneo de la eternidad.
En un flujo Inmutable surgían nonatos
pensamientos en sempiterna consecuencia,
inmortales palabras que viven silentes,
del Silencio sacaban su mudo sentido,
transportadas en líneas inexpresables.
La quietud del Eterno contento veía,
el trajín de Poder integral desplegando
en las tramas del mal y en dramas de gozo,
maravilla, belleza arbitraria de ser.
Inclusive el dolor es placer del espíritu;
la experiencia va siendo un mismo propósito,
la multitudinaria expresión del Sin Par.​
· 1 comentarios · ♥ 2
Ver el archivos adjunto 61704

Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo

Comprenderás que los apegos atan
al cuerpo físico al hombre invisible
mediante vínculos emocionales
y mentales de afanes tan horribles,
con vivencias en este plano físico.
Quedará liberado el invisible,
mediante la meditación profunda,
descubriendo que eres de Dios efigie.
Busca al hombre cautivo en la selva
de ardores corporales destructibles.
El milagro de su físico externo,
su entidad de luz inextinguible
y su cuerpo interior de las ideas;
verás la majestad que coexiste
en la maravillosa entidad que eres.
Serás hombre invisible, indestructible,
el día que esto todo lo comprendas.
¡Solo muere tu físico tangible!
No sigas albergando el pensamiento,
de estar para el sarcófago accesible.
Solamente te estás acomodando
para tu situación indestructible.
Ninguno finiquita realmente.
El ideacional de tu origen
está siempre presente en sutil éter.
Y los seres queridos que murieron
habitan en los ámbitos sutiles
en donde tú no puedes entreverlos.
Eres inmortal hombre imperceptible,
modelo del Divino pensamiento.
Tus ojos te confunden, no lo olvides,
haciéndote este mundo tan real,
no siendo más que un sueño creíble.
Abre tu frontal ojo espiritual
y contempla tu género invisible.
Busca en tu silencio subjetivo
el alma que se torna más visible.
Cuando duermes, piensas o te concentras
sutilmente, eres ese hombre invisible.
Es el real ser y el otro su sombra.
Se uno con el hombre imperceptible:
El reflejo de la divinidad.​


Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 2

Ver el archivos adjunto 61706
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo.

Dieciséis elementos corporales
componen nuestro cuerpo material,
una sombra del hombre imperceptible,
el cual consta de otra forma astral,
formada por eléctricas corrientes,
y por ideas, el tercer, causal.
Diecinueve elementos que contiene
el perfil invisible celestial
y sumando los dos cuerpos
forman los treintaicinco del causal;
son todos pensamientos que vio Dios
para tres cuerpos del hombre crear.
Así tu cuerpo es esencialmente
un enclaustrado organismo causal
con unos treintaicinco pensamientos;
diecinueve de luz son del astral
y dieciséis químicas sustancias
en el nuestro organismo corporal.
Al principio creó hierro y potasio
y demás como ideas fue a crear
después los pensamientos en el físico
pensados para materializar.
Cuando mueras, tu burda complexión
tangible, pronto se corromperá;
pero el sutil cuerpo astral interior,
de inmediato, consciente de él serás.
Tu tal cuerpo causal es reducido,
al tener desarrollo espiritual,
a unos treintaicinco pensamientos,
que ciertamente es la Realidad,
puesto que tu alma es una chispa
de la más Consciente Divinidad.
Cinco corrientes fluyen del cerebro,
creadora energía en actividad:
la tierra, el agua, el aire, el fuego, el éter.
Y éstos se consiguen condensar
en la pantalla de la creación
para el cuerpo materializar.
Por medio de los cinco percibidos
aprendemos del cosmos sideral
correspondientes con los elementos,
para la creación realizar.
Unas formas de luces irreales,
algún día se te presentarán,
no siendo más que un simple espectáculo,
formando el drama de nuestra Deidad.
La creencia de que eres solo cuerpo
de burda carne y huesos, es soñar.
De luz y de consciencia, constituido,
el nuestro verdadero ser está.
No somos cuerpo físico, aunque logre
engañar la consciencia material.
Si desarrollas la supraconsciencia
a esta conclusión arribarás:
el cuerpo es solo la proyección
del invisible ser espiritual.
Si no tuvieses hombre imperceptible
el manifiesto nadie lo verá.
Y al abandonar la forma física
el exterior se desintegrará.
Si comprendieras esta relación,
materializaría a voluntad.
Estamos próximos a comprender,
que somos invisibles en verdad.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.​
· 0 comentarios · ♥ 2

Ver el archivos adjunto 61707
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo.

Siempre estás prodigando tus cuidados
a la lámpara física del cuerpo;
a pesar de que nunca has cavilado
en la “electricidad” de su sustento.
Nuestras substancias químicas visibles
constituyen dieciséis elementos,
son las sustancias químicas que pueden
comprarse en algún establecimiento.
¿Por qué no cultivar la relación
con el hombre invisible que hay dentro?
Es quien tiene poder y todo amor.
En el visible es todo sufrimiento.
El invisible es Uno que penetra
todas las cosas; imperecedero.
Nada destruye este Ser Inmutable
que realmente es tu Ser verdadero.
Un trozo de hielo puede ser derretido
y después de vapor, faltar su cuerpo.
Mas El hombre ordinario no consigue
como Cristo indicó que pudo hacerlo.

Castro.4 de mayo del 2019

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.​
· 0 comentarios · ♥ 2
Ver el archivos adjunto 61708Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo.

El hombre externo no tiene importancia,
el alma, sin embargo, hasta el extremo.
Mientras dormimos somos inconscientes
del físico, mas sí del otro nuestro.
Pues el ser invisible es más real,
sin él, sería inútil nuestro cuerpo.
Si bien, imperceptible a los sentidos,
se halla todo el físico, por dentro;
un cuerpo idéntico a la hermosa luz:
el alma, en el astral revestimiento.
Si alguna mano tienes amputada
seguirás percibiendo tú tal miembro
por existir, astral e imperceptible,
de cada parte física del cuerpo.
Un corazón astral tras el somático,
sin el que nunca latiría el nuestro.
Igualmente los huesos y los nervios,
la vista y el oído astral y el seso.
Son órganos de luces y energías,
exactas copias todas son del cuerpo.
No digas ciego o manco estoy pues nunca,
padecerás tales impedimentos;
tus ojos y tus manos son etéreos
si todavía están, y son de hecho.
Jamás debes pensar que los ocultos
son dañados por físicos enfermos,
para impedir que tales energías
fluyan en partes físicas del cuerpo.
Eléctricas corrientes circulando
a través de los cables con acero:
existe el cable por los electrones
y no los electrones para el hierro.
Talmente el cuerpo está para su alma
pero no vive el alma para el cuerpo.
No obstante deberá haber condiciones
para que el alma esté de hecho dentro.
Si lo invisible no estuviese atado
por mar caminaríamos y cielo
y al cabo del paseo en los lugares
podríamos estar ya de regreso.
Miradas sensoriales más directas
que sus homólogas del cuerpo nuestro;
cuando ha desarrollado la consciencia
celeste, podrá oír y ver, aquello
que los oídos ni los ojos pueden,
también percibirá el olor más bueno,
mas allá del alcance de lo físico,
podrá paladear sabores nuevos,
así mismo tendrá también alcance
y reconocerá tocando objetos.
Ser grande o mucho más pequeño incluso
según su soberano entendimiento.

Para mi amigo Salvador (Lesmo)
y corregido, magistralmente, por él.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
Castro. 6 de marzo del 2018.​
· 0 comentarios · ♥ 1
Ver el archivos adjunto 61846
Óleo del gran pintor Xavier Lemos Godoy de Vigo

Hay allí muchos planetas
llenos de seres astrales;
de vehículos de luz
sus habitantes se valen,
para que como el fotón,
más veloces se trasladen.
Es el universo astral,
tal nuestro cosmos palpable,
cientos de veces mayor;
hechos con haces vibrantes
de sutiles luminarias.
Colgada como por cable,
toda la creación física,
como sólido azafate,
bajo gran esfera astral
de una luz muy brillante.
Tal como en espacio físico,
hay también innumerables
soles, planetas y lunas,
en dimensiones astrales.
Estas bellas luminarias,
tal auroras boreales,
igual que las lunas tenues
y más y más deslumbrantes.
Sus planetas tienen soles
y lunas más agradables.
Sus luminarias parejas
con auroras boreales,
el albor astral solar
es mucho más deslumbrante
y de más bellos colores,
que la de rayos lunares.
Día y noche son allí,
como vuestros terrenales,
pero son más prolongados.
Son estos mundos astrales
infinitamente bellos,
limpios, pulcros y brillantes.
No hay planetas inertes
ni zonas ineficaces.
Imperfecciones terrestres,
como hierbas malas, tales,
los insectos y serpientes,
por allí no se atrapen.
Tampoco existen los climas
de inclemencia favorable;
temperatura uniforme,
de tiempos primaverales
con lluvias de mil colores
de formas ocasionales.
Con sus lagos opalinos
y con sus mares brillantes;
surcados por bellos ríos
a arcos iris semejantes.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
P.D. Parece cosa de lunáticos, pero es más real que lo físico.​
· 0 comentarios · ♥ 1
La intuición de los astrales
surca el velo de maya,
observando los humanos
que en nuestra Tierra se hallan;
pero, el hombre no puede
verlos, al menos que expanda
aquí su sexto sentido.
Algún cruza la muralla
del espejismo terrestre
y el universo astral cata.
En nuestra tierra, los niños,
pueden mirar a las hadas,
por su pureza mental;
pero la persona humana
percibe espantosas formas,
cuando se halla drogada.
Las entidades astrales
se hallan aun sujetadas
a las angustias mentales.
Toda comunicación
no es por palabra hablada,
ni por mensajes escritos;
por razones telepáticas
ellos transmiten sus cartas,
no existiendo la maraña
de incomprendidas palabras,
como pasa en la Tierra
por disputas soportadas.
Tal figuras luminosas
ingeniosamente guiadas,
sin precisar oxigeno,
sólidos, agua, ni nada;
con luz cósmica se nutren
para pasar la jornada.
Percepción supraconsciente
de la verdad es intacta,
verídica e inmutable,
mientras que pierden la fama
las ideas sensoriales.
De resplandecientes plantas,
semejantes a los rayos,
las tierras astrales se hallan.
Los seres astrales, comen
verduras y más papayas,
y beben néctar que fluye
de gloriosas fuentes santas
y de arroyos astrales.


Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.

P.D. Parece cosa de lunáticos, pero es más real que lo físico.​
· 0 comentarios · ♥ 0
Regocijantes festejos,
en los astrales planetas
supremos de Hiranyaloka;
cuando un ser se libera
de la creación astral;
porque muy rápido ingresa
al divino orbe causal.
En las ocasiones estas,
el Invisible Celeste,
y santidades perfectas,
materializan sus formas
y se suman a la fiesta.
Con objeto de agradar
al devoto que lo quiera
adopta cualesquier forma
que el Divino lo desea.
Ve a Dios tal Madre Divina
si la adoró por querencia.
Para Jesús, lo Infinito
Paternal, más bello era.
La individualidad con
que el Creador confiriera
a cada criatura abona
a todo tipo de quejas
concebibles e increíbles.
Amigo de otra existencia
reconocido en lo astral
y rápido se dan cuenta
de la inmortal amistad
y el amor tal cosa eterna
del que se duda al final
de la existencia terrena.
· 0 comentarios · ♥ 0
Mundo tridimensional,
del físico, a diferencia,
por los sentidos captado;
en las astrales esferas
percibe por intuición,
que sería nuestra sexta.
Todos los seres astrales
ven, oyen, huelen y observan
mediante la aprehensión
de su intuitiva manera.
El tercer ojo astral ve
y es el de más solera.
Los seres astrales tienen
oído, ojos nariz, lengua,
como sentidos externos,
pero lo intuitivo emplean
para captar sensaciones;
pueden ver con las orejas,
o cualquier parte del cuerpo.
La entidad astral etérea
a veces puede dañarse,
pero por la gran firmeza
consigue recuperarse.
En el astral,la belleza
reside en lo espiritual.
Por eso a sus existencias,
no le importan sus semblantes.
Con todo, al color apelan
de con nuevo cuerpo orlarse.
Con indumentaria nueva
frecuentan engalanarse
cuando acuden a sus fiestas.

(contunuará)
Castro. 29 de septiembre del 2018.
(Romance, -a-a…)

P.D.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.

Si me alabas,
no me verás nada mejor;
mas si me criticas,
puede que si.
· 0 comentarios · ♥ 0
De lo físico al astral;
el ser que recién integra,
al abandonar su cuerpo,
a una astral descendencia,
por atracción invitado
de su espiritual tendencia.
Ni el frío ni calor
al cuerpo celeste afecta,
ni físicas condiciones.
Su anotomía agrega
en su cerebro astral,
mil hojas de luz, o sea,
una corona de pétalos
y seis perceptoras metas
sobre astral eje espinal.
El corazón embelesa
tanto la energía cósmica
como luz de la cabeza,
impulsando hacia los nervios
astrales y a las celdas
del astral o vitatrones.
Por vitatrónicas fuerzas
o por los sagrados mantras
diversas formas ostentan.
En multitud de los casos
de su estancia terrena,
el astral es contraparte
de la apariencia postrera
durante su juventud
del cuerpo que poseyera.
Ocasionalmente elige
conservar su forma vieja.

(contunuará)

Castro. 1 de septiembre del 2018.



(Romance, -a-a…)

P.D.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 0
Hay allí muchos planetas
llenos de seres astrales;
de vehículos de luz
sus habitantes se valen,
para que como el fotón,
más veloces se trasladen.
Es el universo astral,
tal nuestro cosmos palpable,
cientos de veces mayor,
hechos con haces vibrantes
de sutiles luminarias.
Colgada como por cable,
toda la creación física,
como sólido azafate,
bajo gran esfera astral
de una luz muy brillante.
Tal como en espacio físico,
hay también innumerables
soles, planetas y lunas,
en dimensiones astrales.
Estas bellas luminarias,
tal auroras boreales,
igual que las lunas tenues
y más y más deslumbrantes.
Sus planetas tienen soles
y lunas más agradables.
Sus luminarias parejas
con auroras boreales,
el albor astral solar
es mucho más deslumbrante
y de más bellos colores,
que la de rayos lunares.
Día y noche son allí,
como vuestros terrenales,
pero son más prolongados.
Son estos mundos astrales
infinitamente bellos,
limpios, pulcros y brillantes.
No hay planetas inertes
ni zonas ineficaces.
Imperfecciones terrestres,
como hierbas malas, tales,
los insectos y serpientes,
por allí no se atrapen.
Tampoco existen los climas
de inclemencia favorable;
temperatura uniforme
de tiempos primaverales
con lluvias de mil colores
de formas ocasionales.
Con sus lagos opalinos
y con sus mares brillantes;
surcados por bellos ríos
a arcos iris semejantes.



(Romance, -a-a…)

P.D.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 0
La intuición de los astrales
surca el velo de maya,
observando los humanos
que en nuestra Tierra se hallan;
pero, el hombre no puede
verlos, al menos que expanda
aquí su sexto sentido.
Algún cruza la muralla
del espejismo terrestre
y el universo astral cata.
En nuestra tierra, los niños,
pueden mirar a las hadas,
por su pureza mental;
pero la persona humana
percibe espantosas formas,
cuando se halla drogada.
Las entidades astrales
se hallan aun sujetadas
a las angustias mentales.
Toda comunicación
no es por palabra hablada,
ni por mensajes escritos;
por razones telepáticas
ellos transmiten sus cartas,
no existiendo la maraña
de incomprendidas palabras,
como pasa en la Tierra
por disputas soportadas.
Tal figuras luminosas
ingeniosamente guiadas,
sin precisar oxigeno,
sólidos, agua, ni nada;
con luz cósmica se nutren
para pasar la jornada.
Percepción supraconsciente
de la verdad es intacta,
verídica e inmutable,
mientras que pierden la fama
las ideas sensoriales.
De resplandecientes plantas,
semejantes a los rayos,
las tierras astrales se hallan.
Los seres astrales, comen
verduras y más papayas
y beben néctar que fluye
de gloriosas fuentes santas
en los arroyos astrales.



(Romance, -a-a…)

P.D.
Maya: ilusión.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 0
Imágenes invisibles
de plantas y hortalizas
por el Divino creadas,
del éter se precipitan
por voluntad de los seres
astrales en donde habitan.
Y de la misma manera,
caudalosas fantasías
de los celestiales seres,
unos jardines fabrican
de las más fragantes flores,
que más tarde inhabilitan
a su invisibilidad.
Los moradores que habitan
los planetas celestiales
poca comida precisan,
mas las almas liberadas
comida no solicitan
en esos mundos causales,
solamente parte chica
del maná para beatos.
Las ánimas redimidas
de los seres en la Tierra,
hallan padres de otras vidas,
madres, maridos, esposas,
todos amigos y amigas
de otras encarnaciones.
Así el alma nativa
de un universo astral
se siente casi perdida
con respecto a quien amar
de una forma específica
y ofrece el mismo amor
a toda esencia divina.
Si bien la externa apariencia
no es la que antes tenía,
por las nuevas cualidades
en su postrimera vida;
la indefectible intuición
del ser astral no lo olvida
a todo que ha querido,
dándole la bienvenida.
Con individualidad
dotado y tal se revista,
quedará reconocido
con atención detenida
por anterior camarada.
El período de vida
de seres aventajados,
cuando en el astral residan,
de quinientos a mil años,
por en la Tierra medida.
Visitantes del astral,
el tiempo que allí habitan,
depende del karma físico,
que de nuevo los gravita
como la Tierra a la Luna,
al turno que determinan.
No combaten con la muerte
al transponerse en su ida.
Sin embargo, en algunas,
se sienten algo abatidas,
al cambiar la forma astral
por la causal de otra vida.
El mundo astral está libre
de la muerte y no intimida
con el dolor y vejez,
de una forma instintiva.
Siendo maldición terrestre
porque la consciencia física,
casi consumadamente,
con el cuerpo identifica

(Romance, -a-a…)

P:D:
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 0
Hay allí muchos planetas
llenos de seres astrales;
de vehículos de luz
sus habitantes se valen,
para que como el fotón,
más veloces se trasladen.
Es el universo astral,
tal nuestro cosmos palpable,
cientos de veces mayor;
hechos con haces vibrantes
de sutiles luminarias.
Colgada como por cable,
toda la creación física,
como sólido azafate,
bajo gran esfera astral
de una luz muy brillante.
Tal como en espacio físico,
hay también innumerables
soles, planetas y lunas,
en dimensiones astrales.
Estas bellas luminarias,
tal auroras boreales,
igual que las lunas tenues
y más y más deslumbrantes.
Sus planetas tienen soles
y lunas más agradables.
Sus luminarias parejas
con auroras boreales,
el albor astral solar
es mucho más deslumbrante
y de más bellos colores,
que la de rayos lunares.
Día y noche son allí,
como vuestros terrenales,
pero son más prolongados.
Son estos mundos astrales
infinitamente bellos,
limpios, pulcros y brillantes.
No hay planetas inertes
ni zonas ineficaces.
Imperfecciones terrestres,
como hierbas malas, tales,
los insectos y serpientes,
por allí no se atrapen.
Tampoco existen los climas
de inclemencia favorable;
temperatura uniforme,
de tiempos primaverales
con lluvias de mil colores
de formas ocasionales.
Con sus lagos opalinos
y con sus mares brillantes;
surcados por bellos ríos
a arcos iris semejantes.

(Romance, -a-a…)

P:D:
nibikalpa samadhi: supremo desprendimiento total, enteramente absorbido en el Espíritu y le ve en todas partes. Estando la mente aniquilada, solo el Espíritu brilla en toda su gloria natural y el yogui adquiere la omnisciencia intuitiva.
Yo1: Sri Yukteswar, maestro de Yogananda.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
· 0 comentarios · ♥ 0
Así como los profetas
nos son a la Tierra enviados
para ayudar a los hombres
en reparar sus pecados,
expiando las deudas kármicas;
así yo1 he sido enviado,
al planeta Hiranyaloka,
Mundo Astral Iluminado,
a deshacerse del karma,
los seres adelantados,
obteniendo libertad
para futuros nonatos.
Los seres de este planeta,
de lo más desarrollados,
mediante meditación,
espiritualmente hablando;
en su última encarnación,
por el esfuerzo alcanzaron,
el poder de abandonar
conscientes de su estado
al físico en la muerte.
Nadie entra en este plano
sin total desprendimiento
y el mental aniquilado,
cuando el Espíritu brilla
del todo glorificado
adquiriendo la omnisciencia
intuitiva de un santo
o de un santón yogui,
que en la Tierra lo ha logrado.
Los seres de Hiranyaloka,
por esferas han pasado,
donde todos los terrestre
al morir han emigrado,
para purgar todos males
de acciones del pasado
en estos astrales planos.
Únicamente los seres
del todo evolucionados
pueden redimirse allí
en astrales planetarios;
porque los otros humanos,
en estos mundos astrales,
con belleza disfrutando,
no ven la necesidad
de espirituales trabajos.
Mas tarde con el objeto
de haber almas liberado,
de forma, la más completa,
de los kármicos impactos;
estos seres superiores,
por ley cósmica llamados,
vuelven a nacer de nuevo
en el sol astral dorado,
o cielo de Hiranyaloka,
donde tengo que ayudarlos.
También en Hiranyaloka,
hay seres muy avanzados
que llegaron procedentes
del mundo causal, llamado.

(Romance, -a-a…)

P:D:
nibikalpa samadhi: supremo desprendimiento total, enteramente absorbido en el Espíritu y le ve en todas partes. Estando la mente aniquilada, solo el Espíritu brilla en toda su gloria natural y el yogui adquiere la omnisciencia intuitiva.
Yo1: Sri Yukteswar, maestro de Yogananda.
Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
Castro. 15 de marzo del 2018.

Si me alabas,
no me verás nada mejor;
mas si me criticas,
puede que si.
Atrás
Arriba