De nuevo comparto un soneto que ha sido generosamente acogido en este espacio.
Apapachos para todos.
Tiene el amor
Tiene el amor su espacio y su cadencia
sus ecos musicales y sus gritos
sus ágapes paganos y sus mitos
y el ávido flüir de su conciencia.
Suele ayuntar virtud y decadencia
en espejos frontales e infinitos,
o acompasar con sueños manuscritos
la danza del encuentro con la ausencia.
Asciende por las lúbricas escalas
de un abrazo, buscando su aposento,
con secuencia de acordes y de pausas.
Expresa en la vehemencia de sus alas
el cielo de su canto y su argumento:
Tiene el amor su espíritu y sus causas.
Apapachos para todos.
Tiene el amor
Tiene el amor su espacio y su cadencia
sus ecos musicales y sus gritos
sus ágapes paganos y sus mitos
y el ávido flüir de su conciencia.
Suele ayuntar virtud y decadencia
en espejos frontales e infinitos,
o acompasar con sueños manuscritos
la danza del encuentro con la ausencia.
Asciende por las lúbricas escalas
de un abrazo, buscando su aposento,
con secuencia de acordes y de pausas.
Expresa en la vehemencia de sus alas
el cielo de su canto y su argumento:
Tiene el amor su espíritu y sus causas.
En esencia, el amor tiene su espíritu y sus razones.
Muy elocuente.
Saludos