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Cuando el sol abraza al horizonte
tiñendo de rojos , grises y amarillos
la bahía se engalana, se va de fiesta.
El calor asfixiante se duerme
la luna brilla en la bóveda siniestra
del cielo, los pájaros duermen con sus amigos
que con su manto los cobijan.
Los ángeles, antes dormidos, con arrogancia
se asoman a tu lecho, en los cristales de mi ventana
resbala la humedad de la brisa del mar,
y los niños sueñan con los duendes
y las hadas del bosque.
Entonces
El cielo luce su mantel de puntos luminosos
centelleantes, mi imaginación
vuela hacia las profundidades no conocidas
del universo.
Una pareja de amantes
se beben hasta el último aliento
extasiados, como yo estoy
contemplándote.
Cuando el sol abraza al horizonte
tiñendo de rojos , grises y amarillos
la bahía se engalana, se va de fiesta.
El calor asfixiante se duerme
la luna brilla en la bóveda siniestra
del cielo, los pájaros duermen con sus amigos
que con su manto los cobijan.
Los ángeles, antes dormidos, con arrogancia
se asoman a tu lecho, en los cristales de mi ventana
resbala la humedad de la brisa del mar,
y los niños sueñan con los duendes
y las hadas del bosque.
Entonces
El cielo luce su mantel de puntos luminosos
centelleantes, mi imaginación
vuela hacia las profundidades no conocidas
del universo.
Una pareja de amantes
se beben hasta el último aliento
extasiados, como yo estoy
contemplándote.
Un abrazo fuerte