GarniK
Poeta fiel al portal
Habré de contar esta historia,
como nunca la habría contado,
pues siempre... eterno en el camino
uno sabe cuando es el momento
de saberse un poco enloquecido.
Podría contar sobre tierras majestuosas
sobre jinetes montañosos,
sobre redes enteradas de su sol,
sobre alimañas hermanas del crecer
pero he de contar acerca de algo especial
historia o cuento de sangrientos algodoneros
los que sobajaron su quehacer
a los hechos sobrevenidos del vivir
y no cultivaron su pasión
esa pasión de absorver el otro mundo
para cocinarnos mejores y largos sueños
así, no despertarnos con insomnio
para no vivir eternos en insomnio.
Sí! los algodoneros nos fallaron
¿cómo pudieron crecer sin entrañas?
¿cómo? no me explico su error
yo que los ví salir de entre la tierra
ví como les fue otorgada una esperanza
la de la ausencia que debasta la mirada
no puedo entender ningún porque
de el de sangrar su honor.
-¡Nos han fallado a todos!
se proclamó en aquellos lares
-¡Desterrarlos!
así pues, era ya marcado su destino,
destino de sangrientos algodoneros.
Así, uno a uno echado fue
algodonero sin tierra quedó
y yo que de ella los ví salir
ya raíces no tenían
secos, podridos y moribundos
empezaron a yacer en su destino
a vagar por caminos y senderos
que tendían en las ramas del olvido
viajaban de una estrella a otra
a veces, creían tener tierra de nuevo
ya sabían de su suerte
querían ocultársela a sí mismos
engaño... conducta vil
y es que se han perdido
nunca más se encontrarán
han quedado ya inertes
condenados a extinción ya están
y aún no comprenden su destierro.
No absorvieron más el otro mundo
nos fallaron algodoneros
bebieron la sangre de la carne propia
y nos han dejado ya sin sueños.
Nos han fallado
yo que los ví salir con raíces
de entre tierra negra
yo que otorgada una esperanza ví
ví como alejada y abandonada fue
no entiendo cual fue el error
si la falta de pasión
o el insomnio que se permitió
no lo entiendo
aunque vividos estos hechos tenga
no comprendo
no sé su cuento algodoneros
ahora, ya, desangrados algodoneros
desraizados algodoneros.
como nunca la habría contado,
pues siempre... eterno en el camino
uno sabe cuando es el momento
de saberse un poco enloquecido.
Podría contar sobre tierras majestuosas
sobre jinetes montañosos,
sobre redes enteradas de su sol,
sobre alimañas hermanas del crecer
pero he de contar acerca de algo especial
historia o cuento de sangrientos algodoneros
los que sobajaron su quehacer
a los hechos sobrevenidos del vivir
y no cultivaron su pasión
esa pasión de absorver el otro mundo
para cocinarnos mejores y largos sueños
así, no despertarnos con insomnio
para no vivir eternos en insomnio.
Sí! los algodoneros nos fallaron
¿cómo pudieron crecer sin entrañas?
¿cómo? no me explico su error
yo que los ví salir de entre la tierra
ví como les fue otorgada una esperanza
la de la ausencia que debasta la mirada
no puedo entender ningún porque
de el de sangrar su honor.
-¡Nos han fallado a todos!
se proclamó en aquellos lares
-¡Desterrarlos!
así pues, era ya marcado su destino,
destino de sangrientos algodoneros.
Así, uno a uno echado fue
algodonero sin tierra quedó
y yo que de ella los ví salir
ya raíces no tenían
secos, podridos y moribundos
empezaron a yacer en su destino
a vagar por caminos y senderos
que tendían en las ramas del olvido
viajaban de una estrella a otra
a veces, creían tener tierra de nuevo
ya sabían de su suerte
querían ocultársela a sí mismos
engaño... conducta vil
y es que se han perdido
nunca más se encontrarán
han quedado ya inertes
condenados a extinción ya están
y aún no comprenden su destierro.
No absorvieron más el otro mundo
nos fallaron algodoneros
bebieron la sangre de la carne propia
y nos han dejado ya sin sueños.
Nos han fallado
yo que los ví salir con raíces
de entre tierra negra
yo que otorgada una esperanza ví
ví como alejada y abandonada fue
no entiendo cual fue el error
si la falta de pasión
o el insomnio que se permitió
no lo entiendo
aunque vividos estos hechos tenga
no comprendo
no sé su cuento algodoneros
ahora, ya, desangrados algodoneros
desraizados algodoneros.
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