Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Cuando te miro mirarme con tus ojitos inquietos
a través de los cristales de esas gafitas tan lindas
pienso que veo en tu carita dos estrellitas cercanas
dos luces que se iluminan entre sí y a tu boquita
enfocando desde arriba la más bonita sonrisa.
Pero si veo al mirarte que se te cae la mirada
y que te lloran los labios al descender por la cara
y que tratas de fijarlos para inmóviles pararlos
me pregunto si te faltan mi cariño y mis palabras
o si es que por tu cabeza se te cruzan los fantasmas.
No tengas celos de hermanos, que tu padre ha de quererlos
a cada uno y de a uno como si más no vivieran .
Ni tengas celos, cariño, de la hermana pequeñita;
ya sé que tú a mí me quieres como si nadie existiera
y necesitas mi tiempo y escuchar mi voz hablada,
y sé porque tú me quieres que necesitas mis besos:
los tienes cuando me miras, y te miro y me sonríes;
los tienes cuando me acerco y te arrojas en mis brazos,
los tienes cuando recuerdo esa sonrisas tan tuyas
que se extienden por tu cara y que encienden en el cielo
las estrellas de la noche que irradian de luz al verte;
y los tienes cuando hablamos y me cuentas lo del día,
qué has hecho, qué es lo que piensas ,
qué pasa, por dónde vamos
mientras miramos la luna, rezamos las oraciones
y cerramos a la noche la cortina y la ventana.
Que yo en fin siento tus besos aunque no estés a mi lado,
y que igual que yo los siento, me gustaría retornarlos.
..
No pienses que cada beso que no dejo ya en tu cara
es un beso que te pierdes.
Es un beso más que doy
pero el tuyo, es siempre tuyo, y el del bebé, de los dos.
Pues cada beso que dejo a tu hermanita pequeña
es en parte un beso tuyo,
es tu beso por paciencia, es tu beso por recuerdos
de otros besos que te diera,
es tu beso por presencia, es tu beso por mirarla
y es un beso a tu sonrisa cuando me ves que le beso
;
y es un beso por las dudas de si te sigo queriendo.
Y ya sabes que si te miro al fondo de tus ojitos
tras darle un beso a la niña, y un cariño y un abrazo,
y descubro un mohín callado,
haré que se vaya raudo eso que a ti te entristece
saliendo desde tu mente como un cohete esa pena,
y se convierta la pena en una caricia en vuelo,
y que ese beso volado que despega de tus labios
se pose muy despacito en la frente de la nena.
Y pues juntos se lo damos es preciso que lo hubiera
pues sólo aquel que tuviera es quien así puede darlo.
No atesores pues los besos, puesto que ya sabes
vuelan;
y al volar se hacen más dulces pues lo tocan muchas caras
untadas de miel y azúcar, manchadas de caramelo,
de chocolate y bombones y de pastel y turrones,
y ,ya ves, vuelven los besos más ricos y suculentos
y allá donde dieras uno te los devuelven a cientos,
que aquel que más quiere a todos es quien siempre está contento.
.
No busques con cosas raras que así te hagamos más caso
porque no lo entenderemos hasta después de un buen rato.
No llores, no te hagas duelos de imaginarios dolores,
no finjas que ya no puedes, ni cambies porque te miren,
no pidas que ahora te vistan cuando sola te vestías,
ni digas que no te gusta lo que antes te comías.
No llores contando chistes ni te rías si estás triste,.
no nos hagas cosas raras, que tu madre es ya muy sabia
porque es resabiada madre y madre de una reala
y no aguanta
que los celitos te lleven a hacerle perder la calma
ni su tiempo ni su esfuerzo.
Que no te duela que aquello que ya te quedó pequeño
le quede bien a tu hermana,
que no te duela que use aquello que ya no usas
y cuando llegue a ese cuarto que ya fuera antes tu cuarto,
y cuando duerma en la cuna que fuera donde durmieras
y cuando le acojan brazos como a ti ya te acogieran
no te moleste y te amorre,
que no es que no te queramos y por eso te quitamos
las cosas que tuyas fueran,
es que te queremos tanto que hemos dado en darte algo
que es de veras importante
y eso es, no te lamentes,
lo que es tener un hermano.
..
Hoy te he leído el poema para que veas lo que pienso
Me has escuchado y me has hecho un montón de interrogantes:
palabras que no me entiendes, los sentimientos que tienes
y que descubres en versos que son palabritas tiernas
de mis pequeñas angustias porque te quiero contenta
y feliz contigo misma pues te queremos más que antes
al saberte comprensiva y generosa y atenta.
Hoy te he leído estos versos para enseñarte en el cielo
que las estrellas brillantes que brillan desde tus ojos
tienen cientos de estrellitas y de lunas como escolta
que son tus padres y amigos y tus hermanos mayores
y que aquella menudita que ya brilla aunque muy poco
es la de tu hermanita que necesita una amiga
que le lleve de la mano y la guíe por el cielo.
.
Ya más tarde, tras un rato,
cuando me ves que le abrazo, me sonríes;
que admiro tu buen carácter; que la sonrisa que esbozas
tiene el ánimo y la fuerza de quien se sabe querida
aunque lloren sin mojarse los ojos con que me miras.
Mi mayor hija pequeña:
que cuando miro tu cara y te veo que te esfuerzas
por querer más a tu hermana me quedo por dentro alegre
pues sé lo que ello te cuesta y así sé que aunque te duela
es dolor que te conforma, que te educa, que te forma
y que al fin te hace más buena.
¡Ah!...y ya sabes: los besos vuelan