Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Un desencuentro,
alimenta las breves brisas,
de la tarde.
Un accidental traqueteo del vino que recorre su cuerpo y une todos los ríos del mío.
Su gran mano impacta mi rostro deformándolo con la rapidez que capta un fotógrafo con su cámara.
Esa y mi rostro rojizo tatuado en la impotencia, eran las dos únicas pruebas de que mi estatura casi a la par con la suya habían evitado un segundo tortazo.
después él se reenvolvía en su percha de indolencia, y.
Sumía su desprecio por nosotros en un vacío y hueco¡A casa!
Era verano
Las ocho de la tarde
Había aprobado todo.
Y ese fue el premio.
nunca más aprobé,
Desde ese día hasta que nos desahuciaron, mi padre fue el ogro de la urbanización, todos los niños habían parado de jugar.
Yo ya no jugué más.
Sólo me escondía.
La huella de aquel hombre,
desfiguró nuestra infancia la de mis hermanos y la mía,
Y nos disparó prematuramente a la crueldad de los malos tratos,
Ya nadie de mi familia, en su vida, vería florecer una flor igual
Ni esperaría a que mi padre le fuese a buscar.
Reservados todos los derechos©
alimenta las breves brisas,
de la tarde.
Un accidental traqueteo del vino que recorre su cuerpo y une todos los ríos del mío.
Su gran mano impacta mi rostro deformándolo con la rapidez que capta un fotógrafo con su cámara.
Esa y mi rostro rojizo tatuado en la impotencia, eran las dos únicas pruebas de que mi estatura casi a la par con la suya habían evitado un segundo tortazo.
después él se reenvolvía en su percha de indolencia, y.
Sumía su desprecio por nosotros en un vacío y hueco¡A casa!
Era verano
Las ocho de la tarde
Había aprobado todo.
Y ese fue el premio.
nunca más aprobé,
Desde ese día hasta que nos desahuciaron, mi padre fue el ogro de la urbanización, todos los niños habían parado de jugar.
Yo ya no jugué más.
Sólo me escondía.
La huella de aquel hombre,
desfiguró nuestra infancia la de mis hermanos y la mía,
Y nos disparó prematuramente a la crueldad de los malos tratos,
Ya nadie de mi familia, en su vida, vería florecer una flor igual
Ni esperaría a que mi padre le fuese a buscar.
Reservados todos los derechos©
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