orellanapoet
Poeta recién llegado
"Y VERÁS BAJO LA LUNA, A LA YARA Y EL YACURUNA"
"Los guardianes del monte en verdad existen
pero escondidos de nosotros ellos viven,
al igual que los hombres se enamoran
y el amor, lo celebran a lo grande"
En lo inhóspito de Ucayali el rumor de una boda,
entre fantásticos seres fue el tema de moda,
pues se leyó en un letrero en una vieja Lupuna:
"muy pronto se casan, La Yara y el Yacuruna",
del cómo se enamoraron aún nadie lo sabe
pero de que ése amor fue puro, ninguna duda cabe
de dos seres que merecen el mayor de los halagos
el guardián del río y la princesa de los lagos
la noche del matrimonio se fijó en luna llena
en la playa donde las almas de los hombres penan
con los preparativos fue la novia detallista
quedando todo listo, en la noche prevista
y una lancha fantasma con los invitados llegó
su capitán el Chuyachaqui de la tardanza se excusó,
sin poder con su genio de la ruta se desvió
y en un banco de arena por horas se varó
y los invitados con regalos de boda llegaron
al ver a los novios las Tanrillas cantaron
los duendes trajeron un cofre de diamantes,
y un afrodisíaco para la pasión de los amantes
y raptada por un bufeo de un pueblo cercano
una hermosa mortal trajo el anillo en sus manos,
desde una laguna encantada en cuyas aguas nació,
la majestuosa Yacumama, a oficiar la boda llegó
El padrino de la boda fue el temido Runapuma,
quien fuera un poderoso brujo, transformado en puma
el testigo fue un Simpira, imponente pero enojado,
los duendecillos se mofaron de sus cuernos de venado
y un gran alboroto causó el vestido de la novia
provocando en algunas Sirenas cierta envidia
con piel de boa, bordado con aguijón de rayas
y sus zapatos fueron dos pequeñas taricayas
el novio en su vestir no debió quedarse atrás
su saco se hizo con la mas fina piel de majáz,
de piel de un caimán se elaboró su pantalón
y como corbata enredó a un colorido jergón
de la mano del padrino la novia caminó
el sendero a su destino la Lamparilla iluminó
el novio muy nervioso a esperó con emoción
y entre júbilos y aplausos sellaron su unión
Y un inspirado Shapshico un discurso empezó:
"hoy a éstos inmortales el amor los unió",
y sin temor a la muerte ni a su súbita maldad
ellos se amarán por toda la eternidad"
el Mapinguari se emocionó y el Tunche suspiró
y ante el asombro de todos el Ayaymama cantó
una encantada Runamula sin contenerse relinchó
y aunque suene extraño, la Sachallorona no lloró!
Y un bohemio pero elegante bufeo colorado,
pidió que sirvan de una vez el colmenachado,
"pifiando por comida" un inoportuno maligno silbó
para evitar un mal augurio, el Chicua lo calló
un exquisito bufete se sirvió para aquella ocasión,
sorprendiendo a todos con una muy variada sazón
preparados de carachupa, sachavaca y carachama
dejaron satisfecha, hasta a la voraz Sachamama
Y embriagados los guardianes empezó el bailetón
cautivando a las sirenas con sus pasos y sazón
y cuando la musica de Juaneco empezó a sonar
hasta la amargada achinquivieja se puso a bailar
Y así aquella fiesta por toda la noche continuó,
y hasta el mas tímido de los inmortales bailó
y cuando el sol de oriente el día anunció
a sus reinos en el monte, cada uno partió.
"Cuando por el río Ucayali vuelvas a viajar,
en las playas por las noches te debes fijar,
pues con mucha paciencia y un poco de fortuna,
veras bajo la luna, a la Yara y el Yacuruna"
Autor: Orellanapoet
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