Heart
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy tumbada en un inmenso y bello prado verde, verde como el más verde color verde jamás descrito por el más culto escritor. Con los brazos totalmente abiertos, mis manos acarician la suave y fina hierba, y mis dedos se entretienen jugueteando con alguna pequeña flor que empieza a brotar sonriente disfrutando de la cálida y esperada primavera. Mis ojos miran el inmenso cielo azul, y se distraen mirando las blancas y algodonadas nubes formando cuántas diversas figuras se quieran imaginar. Los tibios rayos solares acarician mi cara, mientras la suave brisa de la tarde refresca mis mejillas. El piar de los pajarillos parece una dulce nana que me empieza a relajar. El puro aire inunda mis pulmones y por cada poro de mi piel recibo sensaciones de completa Paz y Libertad que me llegan hasta el corazón haciendo que mi alma se eleve y no pertenezca a mi cuerpo.
Formo parte de la naturaleza, me siento árbol, pájaro, flor...¡Es maravilloso! Puedo volar, siento una fuerza superior que me puede transportar a cualquier lugar.
De repente oigo voces, -¡¡ayúdame por favor!!, voces, voces que me piden ayuda ¡¡y no se cómo ayudarlos!!
Me llega el desgarrante llanto de un niño, que me implora que lo acune, está solo, muy solo, me pregunta por su madre y no sé qué contestarle; me dice que tiene hambre, ¡y no puedo alimentarle!, siente frío, tiene miedo ¡¡y no sé cómo ayudarle!!. Y oigo gritos y más llantos, el ruido de los aviones que los siguen masacrando.
El aire se ha vuelto denso, de riguroso luto negro y desconsuelo, de olor a sangre las flores, ¡olor que dejan los muertos!...
Triste niña pequeña pidiéndome un trozo de pan, son tan solo unas migajas de las que en nuestra casa a la basura van. Está descalza, sucia, y en sus inexpresivos ojos corren perlas de cristal, son lágrimas que desde el cielo, la están haciendo llorar, ¡¡y no la puedo ayudar!!
Las voces siguen sonando, buscándome, llamándome, y se llevaron mi alma, se la llevaron con ellos...
Pude contemplar su horror, sentir hambre, miedo frío, impotencia y soledad, y odié toda la prepotencia de la Rica Sociedad.
Sentí que nada era, no era nada, solo un número más deambulando por las calles de aquella amarga ciudad. Todo era mísero, párpados muertos abiertos sin una mano que los pudiera cerrar, sangre, miseria, cuerpos mutilados, destrozados, horror, horror, miedo, noo, noo puedo más,_Tomad mi cuerpo, tocadme, quitadme la piel, no la quiero, me da asco, no quiero pertenecer al mundo que permite tanto horror. Quiero estar sucia, oler la sangre, ver la cruda realidad, morir aquí con vosotros, mendigando pan.
Volvió el alma a mi cuerpo y empecé a despertar. Toqué de nuevo la hierba, oí pájaros cantar, pero todo era distinto odiaba mi libertad, ya no sentía aquella Paz que me hacía flotar, que llenaba mis pulmones, que me hacía volar...
¡No mientras lloran los niños! ¡No! ¡No! Mientras yo vea color azul y ellos negro, ¡No! ¡No! Mientras mi prado sea verde y para otros desierto sangriento desconsuelo.
¡¡ Y no os puedo ayudar!!
Recogeré bellas flores, flores de mil colores, arrancaré sus pétalos los esparciré en el viento, llenaré el cielo de Palomas Blancas, de globos de caramelos, levantaré mis brazos, me fundiré con el aire, le clamaré al Cielo... y gritaré con todas mis fuerzas hasta que no pueda mas..
¡¡LIBERTAD Y AMOR EN EL MUNDO!! PERO SOBRE TODO ¡¡PAZ!!