Corazón Delator
Poeta recién llegado
[
] Y Alguna que otra Canción
En una tarde gris, con sabor a coñac
La melancolía se fuma y se viste de frac.
En una silla taciturna, en la barra de algún bar
Releo este cuento de nunca acabar.
Tengo un cuaderno de notas donde bosquejo
Las ebrias ideas que me den a probar.
Whisky doble con hielo y un poco de limón
Whisky doble con hielo y una palabra del corazón.
Quizá escriba un poema a los amores frustrados
Una oda a las calabazas, o a los sueños robados.
Soy un hombre nocivo de malos modos y razones
Pero no soy tan malo como tú, reina y sota de corazones.
Te encuentro en mis fantasías, una película o una canción
En las calles de Madrid, en las flores de algún balcón.
Yo en la primera esquina con mi gorra de chulapo
Tirado en el suelo, como un muñeco de trapo.
Pintor en la Plaza Mayor, y músico de burdel
Escritor en la Latina, y en la pluma un clavel.
Nunca fui bueno con las mujeres, tú no fuiste una excepción
Soy demasiado insensato para regirme por la razón.
Me hubiera gustado satisfacer tus requisitos, de verdad
Pero más que el compromiso me pesan las ganas de libertad.
Antes de decirte nada, supongo que ya sabrás
Que contigo hubiera compartido mis rutas por Nunca Jamás.
Y contigo de la mano, navegar por mis ríos de fantasía
Pero, disculpa, no puedo, hacer rutina del día a día.
Espero que guardes buen recuerdo de este loco sin perdón
Que te escribió más de cien poemas, y alguna que otra canción
En una tarde gris, con sabor a coñac
La melancolía se fuma y se viste de frac.
En una silla taciturna, en la barra de algún bar
Releo este cuento de nunca acabar.
Tengo un cuaderno de notas donde bosquejo
Las ebrias ideas que me den a probar.
Whisky doble con hielo y un poco de limón
Whisky doble con hielo y una palabra del corazón.
Quizá escriba un poema a los amores frustrados
Una oda a las calabazas, o a los sueños robados.
Soy un hombre nocivo de malos modos y razones
Pero no soy tan malo como tú, reina y sota de corazones.
Te encuentro en mis fantasías, una película o una canción
En las calles de Madrid, en las flores de algún balcón.
Yo en la primera esquina con mi gorra de chulapo
Tirado en el suelo, como un muñeco de trapo.
Pintor en la Plaza Mayor, y músico de burdel
Escritor en la Latina, y en la pluma un clavel.
Nunca fui bueno con las mujeres, tú no fuiste una excepción
Soy demasiado insensato para regirme por la razón.
Me hubiera gustado satisfacer tus requisitos, de verdad
Pero más que el compromiso me pesan las ganas de libertad.
Antes de decirte nada, supongo que ya sabrás
Que contigo hubiera compartido mis rutas por Nunca Jamás.
Y contigo de la mano, navegar por mis ríos de fantasía
Pero, disculpa, no puedo, hacer rutina del día a día.
Espero que guardes buen recuerdo de este loco sin perdón
Que te escribió más de cien poemas, y alguna que otra canción