Animal Banir
Poeta recién llegado
No conté nada... Pues sabía que no me creerían.
En su naturaleza, impresa en llamas la firma.
El escepticismo, su filo de espada.
Y eso está bien.
Qué sería de la verdad velada?
No conté nada... Pues era parte de mi locura.
Y en su naturaleza maldita, no quedaba espacio para la nada.
Ocupado por el brillo de la moneda y la ciencia.
Y eso, está bien.
Qué sería de la maravilla inhóspita?
No conté nada... La respuesta, yace a la vista.
Es la pregunta, la maldición en la sombra.
Y eso... está bien.
Así, y no de otra forma...
Es la vida.
En su naturaleza, impresa en llamas la firma.
El escepticismo, su filo de espada.
Y eso está bien.
Qué sería de la verdad velada?
No conté nada... Pues era parte de mi locura.
Y en su naturaleza maldita, no quedaba espacio para la nada.
Ocupado por el brillo de la moneda y la ciencia.
Y eso, está bien.
Qué sería de la maravilla inhóspita?
No conté nada... La respuesta, yace a la vista.
Es la pregunta, la maldición en la sombra.
Y eso... está bien.
Así, y no de otra forma...
Es la vida.