Iván Lacayo
Poeta recién llegado
Lo más doloroso de la traición
es el ego ultrajado,
no es lo que te quería, ni lo que te amaba,
esas son mentiras
para ocultar mi egoísta ira.
Hay que dejar volar al pájaro,
sea libre tu espíritu,
cual ha estado aprisionado
por este secuestrador abusivo.
Si no lo liberas, sufrirás demasiado,
con el ego ultrajado, cualquiera se convierte en fiera,
de las que comen cualquier cosa,
carne fresca y a la vez carroña.
Amor, sea libre tu belleza prisionera,
que estuvo cautiva en esta sucia celda
que quise construir para nunca jamás dejarte ir,
llego la hora, vuela, vuela lejos
vete,
pero déjame en el aire el olor de tus recuerdos
revuelto, con el aroma de tus deseos.
es el ego ultrajado,
no es lo que te quería, ni lo que te amaba,
esas son mentiras
para ocultar mi egoísta ira.
Hay que dejar volar al pájaro,
sea libre tu espíritu,
cual ha estado aprisionado
por este secuestrador abusivo.
Si no lo liberas, sufrirás demasiado,
con el ego ultrajado, cualquiera se convierte en fiera,
de las que comen cualquier cosa,
carne fresca y a la vez carroña.
Amor, sea libre tu belleza prisionera,
que estuvo cautiva en esta sucia celda
que quise construir para nunca jamás dejarte ir,
llego la hora, vuela, vuela lejos
vete,
pero déjame en el aire el olor de tus recuerdos
revuelto, con el aroma de tus deseos.