Patriccia
Poeta recién llegado
Volví a nacer…
Después de tanto deseo, tanto desvelo,
tanto escribir y tanto ruego al cielo,
al fin, ahora volví a tenerte aquí,
en el regazo que guarda desconsuelo.
No somos nada, y así somos todo;
no hablaste, pero con la mirada acaparas las palabras;
nada que esconderte,
Porque me desnudas con audacia el alma.
Estoy despierta por fin…
Vi la luna y me dijo que todo estaba bien,
nos acaricio con su manto cálido lleno de pasión
que hizo resucitar la carne que me acompaña como cuerpo.
Oh vuelvo a mí,
al amor que es maldito e infinito
que sin el desaparezco y con él me confundo con espectros,
tras ruegos de piedad a mi serafín...
Volví a nacer..
Y sentí como las venas del cuerpo se purificaron
como tus latidos se metieron en mi mente;
recordaron tus manos sobre mi cuerpo
tus besos sobre mis labios y un poco más..
Volví a nacer…
Y ahora veo el reloj sin miedo,
sonrío con cada ráfaga de aliento
y voy caminando sin rumbo
a tu mas cercana constelación….
El vientre de mi madre me acoge de nuevo,
la nalgada me hace cobrar vida,
con un llanto sincero
empezó un corazón a palpitar al contacto con el doctor de la maldición.
Volví a nacer...
y no sé hasta cuando volveré a morir,
mientras dure el nacimiento,
desaparece el fallecimiento...
Desaparece el odio convertido en sangre que tomate como vino anoche.
Después de tanto deseo, tanto desvelo,
tanto escribir y tanto ruego al cielo,
al fin, ahora volví a tenerte aquí,
en el regazo que guarda desconsuelo.
No somos nada, y así somos todo;
no hablaste, pero con la mirada acaparas las palabras;
nada que esconderte,
Porque me desnudas con audacia el alma.
Estoy despierta por fin…
Vi la luna y me dijo que todo estaba bien,
nos acaricio con su manto cálido lleno de pasión
que hizo resucitar la carne que me acompaña como cuerpo.
Oh vuelvo a mí,
al amor que es maldito e infinito
que sin el desaparezco y con él me confundo con espectros,
tras ruegos de piedad a mi serafín...
Volví a nacer..
Y sentí como las venas del cuerpo se purificaron
como tus latidos se metieron en mi mente;
recordaron tus manos sobre mi cuerpo
tus besos sobre mis labios y un poco más..
Volví a nacer…
Y ahora veo el reloj sin miedo,
sonrío con cada ráfaga de aliento
y voy caminando sin rumbo
a tu mas cercana constelación….
El vientre de mi madre me acoge de nuevo,
la nalgada me hace cobrar vida,
con un llanto sincero
empezó un corazón a palpitar al contacto con el doctor de la maldición.
Volví a nacer...
y no sé hasta cuando volveré a morir,
mientras dure el nacimiento,
desaparece el fallecimiento...
Desaparece el odio convertido en sangre que tomate como vino anoche.