lunae
Poeta recién llegado
Entre este entierro de cuatro paredes, tan suaves, tan blancas,
sólo me queda por mirar las líneas de mis retorcidas manos;
y perderme en mi mente, volando en mi mente.
El "¿Cómo fui el Mesías?" ¡El mismo hijo de Dios!
Volando en mi mente, formulé mil teorías
que ahora dominan: el universo.
Y yo aquí en este encierro: llamado cielo,
temblando de ansias, volando en mi mente,
veo cómo se funden las estrellas y se devoran las galaxias.
Volando en mi mente, hice que de la nada
surgiera la vida, olvidando la mía,
destruyendo las suyas.
Volando en mi mente, millones me imploran,
y yo en este encierro, no escucho a nadie;
sólo el rugir de las fieras que me devoran.
Volando en mi mente, ya no recuerdo mi nombre
me han puesto tantos, en todos los tiempos;
que ninguno es mío, que a ninguno respondo.
Volando en mi mente, los tiempos se unen,
formando un remolino sin espacios,
como mariposas que revolotean atravesando los tiempos.
Volando en mi mente, veo mis manos retorcidas,
la ansiedad me agolpa y las devoro, extasiado veo el brillo
del rojo de mi sangre, que se funde con el blanco cielo.
14/07/2013
sólo me queda por mirar las líneas de mis retorcidas manos;
y perderme en mi mente, volando en mi mente.
El "¿Cómo fui el Mesías?" ¡El mismo hijo de Dios!
Volando en mi mente, formulé mil teorías
que ahora dominan: el universo.
Y yo aquí en este encierro: llamado cielo,
temblando de ansias, volando en mi mente,
veo cómo se funden las estrellas y se devoran las galaxias.
Volando en mi mente, hice que de la nada
surgiera la vida, olvidando la mía,
destruyendo las suyas.
Volando en mi mente, millones me imploran,
y yo en este encierro, no escucho a nadie;
sólo el rugir de las fieras que me devoran.
Volando en mi mente, ya no recuerdo mi nombre
me han puesto tantos, en todos los tiempos;
que ninguno es mío, que a ninguno respondo.
Volando en mi mente, los tiempos se unen,
formando un remolino sin espacios,
como mariposas que revolotean atravesando los tiempos.
Volando en mi mente, veo mis manos retorcidas,
la ansiedad me agolpa y las devoro, extasiado veo el brillo
del rojo de mi sangre, que se funde con el blanco cielo.
14/07/2013
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