IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Estado inerte,
la inexistencia anhela ser algo,
borbotean en el aire,
esquirlas de pensamientos amorfos,
forman estructuras inacabables
que contendrán espacios únicos,
racimos de universos,
en sus centros la vida es inoculada,
por una voluntad abstracta,
que anhela no fenecer,
desde umbrales indescriptibles,
esta entidad se materializa,
camaleónicamente según su observador,
y para demasiados seres,
aquella luz evoca,
una contención paternal,
o solo la necesidad existencial,
de vivir para una razón.
la inexistencia anhela ser algo,
borbotean en el aire,
esquirlas de pensamientos amorfos,
forman estructuras inacabables
que contendrán espacios únicos,
racimos de universos,
en sus centros la vida es inoculada,
por una voluntad abstracta,
que anhela no fenecer,
desde umbrales indescriptibles,
esta entidad se materializa,
camaleónicamente según su observador,
y para demasiados seres,
aquella luz evoca,
una contención paternal,
o solo la necesidad existencial,
de vivir para una razón.