IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nace en la muerte,
una emoción que es luz,
entre brotes de espinas,
se aprende a manufacturar el deseo,
para convertirlo en rosa,
jardines de cadáveres,
comienzan a percibir a través del dolor,
lo que la vida nunca ha podido vislumbrar,
sentires abstractos,
entre umbrales espirituales,
la verdad se desangra,
como tiempo y como recuerdo,
en el olvido de mi psique,
la fortuna teje suelos cálidos,
para la suavidad de mi tierno corazón,
¿qué es la vida?,
sino un cúmulo de experiencias marchitas,
que comienzan, una y otra vez,
a alimentar nuestras cenizas,
renacidas, con sangre nueva,
adoloridas, por viveza áspera.
una emoción que es luz,
entre brotes de espinas,
se aprende a manufacturar el deseo,
para convertirlo en rosa,
jardines de cadáveres,
comienzan a percibir a través del dolor,
lo que la vida nunca ha podido vislumbrar,
sentires abstractos,
entre umbrales espirituales,
la verdad se desangra,
como tiempo y como recuerdo,
en el olvido de mi psique,
la fortuna teje suelos cálidos,
para la suavidad de mi tierno corazón,
¿qué es la vida?,
sino un cúmulo de experiencias marchitas,
que comienzan, una y otra vez,
a alimentar nuestras cenizas,
renacidas, con sangre nueva,
adoloridas, por viveza áspera.