¡Viva la felicidad!
Grito hoy al viento
porque estoy en mi momento
y nada me lo va a fastidiar.
Voy bailando por la calle
dando vueltas
y saltando exultante
como si hubiera perdido la cabeza.
Que los problemas
llamen a mi puerta,
hoy les recibo con una sonrisa sincera
y mi mejor puesta en escena.