TiempOMuertO
Poeta fiel al portal
Barbys - TiempOMuertO
El ocaso comienza a divisarse, el sol se despide de otro día
cae la noche, y con esta, la maldición de este pobre hombre,
que lucha constantemente con el recuerdo espectral de una bella mujer,
que lo persigue cuando cae el atardecer.
Un hermoso ser, de rostro angelical, cabellos dorados
y ojos azules como el mar.
¿Ilusión o Realidad?
Mi cuerpo comienza a caer,
en los brazos de Morfeo,
provocándome un intenso deseo,
de soñar con el aquel hombre
que vi en ese oscuro lugar,
mi alma comienza a volar,
en el silencio de la oscuridad,
donde vaga,
entre callejones sin salida,
donde las sombras,
le persiguen día a día;
tratando de escapar
de esa tortura,
se refugia en aquel hombre,
al que sin querer,
atormenta cada noche.
Encerrado en mi hogar,
trato de controlar mis impulsos,
e intento escapar,
de las malditas visiones
que no puedo quitar,
de mi cabeza,
donde esta mujer,
se hace presente,
en cada instante de mi vida,
su risa macabra e inocente,
no me deja vivir tranquilamente,
me provoca un dolor
difícil de explicar.
Deambulo en sus pensamientos,
queriendo cobijarlo en mis fríos brazos,
no entiendo el porque de su rechazo,
si solo deseo acompañarlo,
y aconsejarlo en su cruel camino
Malditas visiones,
maldita mujer,
¿qué debo de hacer,
para que me dejes tranquilo?,
no te quiero a mi lado,
ya que, a la soledad,
estoy condenado,
aléjate de mi camino,
no te quiero en mi destino,
déjame hundirme en mi melancolía,
y vivir en paz,
mi no alegría…
…hasta que de pronto,
invadido por la ira
y la impotencia,
una insana idea,
pasa por mi cabeza;
me arrancaré los ojos,
para así acabar con las visiones,
de este hermoso,
pero indeseable ser,
que ya me ha comenzado a embrujar,
con su mágico mirar.
¡Oh!
hombre tonto,
piensas que quitándote
tus hermosos ojos,
me dejarás de ver en tus visiones,
¿Acaso aun no entiendes
lo que trato de hacer?
tantas señales que te he dado,
y aún no las has comprendido,
tan solo deseaba decirte,
que la vida no es fácil,
y se cuanto has sufrido,
pero lamentablemente,
siempre existirá esa melancolía
que te perseguirá día a día
que culpa siento,
al haberme obsesionado con tu pena
y al apiadarme,
de tu eterna condena.
No lo entiendo, bella mujer,
tanto tormento
y tanto sufrimiento,
solo para darme una lección,
solo tratabas de acercarte,
a este ser solitario,
y aconpañarme en mi calvario.
Ahora estoy ciego,
condenado a la eterna oscuridad,
pero me queda el consuelo,
de que por lo menos,
en mis sueños estarás.
No, eso así no será,
porque ya no estaré
ni en tus sueños,
ni en tus visiones,
mi pobre y atormentado hombre…
…pero…
...no digas nada,
solo extiende tu mano,
y siente mi calor,
ahora estoy a tu lado,
y acabaré con tu dolor.
El ocaso comienza a divisarse, el sol se despide de otro día
cae la noche, y con esta, la maldición de este pobre hombre,
que lucha constantemente con el recuerdo espectral de una bella mujer,
que lo persigue cuando cae el atardecer.
Un hermoso ser, de rostro angelical, cabellos dorados
y ojos azules como el mar.
¿Ilusión o Realidad?
Mi cuerpo comienza a caer,
en los brazos de Morfeo,
provocándome un intenso deseo,
de soñar con el aquel hombre
que vi en ese oscuro lugar,
mi alma comienza a volar,
en el silencio de la oscuridad,
donde vaga,
entre callejones sin salida,
donde las sombras,
le persiguen día a día;
tratando de escapar
de esa tortura,
se refugia en aquel hombre,
al que sin querer,
atormenta cada noche.
Encerrado en mi hogar,
trato de controlar mis impulsos,
e intento escapar,
de las malditas visiones
que no puedo quitar,
de mi cabeza,
donde esta mujer,
se hace presente,
en cada instante de mi vida,
su risa macabra e inocente,
no me deja vivir tranquilamente,
me provoca un dolor
difícil de explicar.
Deambulo en sus pensamientos,
queriendo cobijarlo en mis fríos brazos,
no entiendo el porque de su rechazo,
si solo deseo acompañarlo,
y aconsejarlo en su cruel camino
Malditas visiones,
maldita mujer,
¿qué debo de hacer,
para que me dejes tranquilo?,
no te quiero a mi lado,
ya que, a la soledad,
estoy condenado,
aléjate de mi camino,
no te quiero en mi destino,
déjame hundirme en mi melancolía,
y vivir en paz,
mi no alegría…
…hasta que de pronto,
invadido por la ira
y la impotencia,
una insana idea,
pasa por mi cabeza;
me arrancaré los ojos,
para así acabar con las visiones,
de este hermoso,
pero indeseable ser,
que ya me ha comenzado a embrujar,
con su mágico mirar.
¡Oh!
hombre tonto,
piensas que quitándote
tus hermosos ojos,
me dejarás de ver en tus visiones,
¿Acaso aun no entiendes
lo que trato de hacer?
tantas señales que te he dado,
y aún no las has comprendido,
tan solo deseaba decirte,
que la vida no es fácil,
y se cuanto has sufrido,
pero lamentablemente,
siempre existirá esa melancolía
que te perseguirá día a día
que culpa siento,
al haberme obsesionado con tu pena
y al apiadarme,
de tu eterna condena.
No lo entiendo, bella mujer,
tanto tormento
y tanto sufrimiento,
solo para darme una lección,
solo tratabas de acercarte,
a este ser solitario,
y aconpañarme en mi calvario.
Ahora estoy ciego,
condenado a la eterna oscuridad,
pero me queda el consuelo,
de que por lo menos,
en mis sueños estarás.
No, eso así no será,
porque ya no estaré
ni en tus sueños,
ni en tus visiones,
mi pobre y atormentado hombre…
…pero…
...no digas nada,
solo extiende tu mano,
y siente mi calor,
ahora estoy a tu lado,
y acabaré con tu dolor.
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