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Violencia en el segundo piso

DeSolís

Poeta recién llegado
Escucho los moretones
seguidos de sumisión
y se me parten las horas,
en dos mitades de noche.

Ni el niño,
ni el anciano,
ni el de arriba,
ni el de abajo
debería oír eso.

Escucho la violencia,
y luego la unión —¡la unión!—
pegada con la saliva del trauma,
como si el amor fuera de verdad eso.

Arrebatan millones (es triste comprobarlo)
¡Seres tan adorables!
A pesar de que su silencio
duele más que su ausencia.

Y yo —y tú—
y el que ni siquiera escuchó nada,
TODOS
lloramos en plural.
 
Escucho los moretones
seguidos de sumisión
y se me parten las horas,
en dos mitades de noche.

Ni el niño,
ni el anciano,
ni el de arriba,
ni el de abajo
debería oír eso.

Escucho la violencia,
y luego la unión —¡la unión!—
pegada con la saliva del trauma,
como si el amor fuera de verdad eso.

Arrebatan millones (es triste comprobarlo)
¡Seres tan adorables!
A pesar de que su silencio
duele más que su ausencia.

Y yo —y tú—
y el que ni siquiera escuchó nada,
TODOS
lloramos en plural.
Los poemas que tratan temas de la violencia y traumas, son bien sensibles.
Se percibe una triste sensación de duelo.

Saludos
 
Escucho los moretones
seguidos de sumisión
y se me parten las horas,
en dos mitades de noche.

Ni el niño,
ni el anciano,
ni el de arriba,
ni el de abajo
debería oír eso.

Escucho la violencia,
y luego la unión —¡la unión!—
pegada con la saliva del trauma,
como si el amor fuera de verdad eso.

Arrebatan millones (es triste comprobarlo)
¡Seres tan adorables!
A pesar de que su silencio
duele más que su ausencia.

Y yo —y tú—
y el que ni siquiera escuchó nada,
TODOS
lloramos en plural.
Es horrible la impotencia que se siente y la culpa por no intervenir. A mi me tocó escuchar un ruido fuerte en el techo, co si se les hubiera caído algo pesado, y luego el grito: te tengo miedo, te odio. Después un gran silencio. Sentí el impulso de ir a ayudarla, pero ¿Qué podría yo hacer?, seguro me hostigarían y me insultaría y no resolvería nada. Sobre todo eso, no resolvería nada.
Perdón que liberará esta angustia qué tenía atorada, tu poema me dio pie para hacerlo, porque es un terrible hecho, muy cotidiano.
Un gusto leerte.
 
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