luisojedas
Poeta asiduo al portal
Hay un lugar para mí…
Entre las raíces de los árboles que
Recorren sus napas;
Aferraré mi silencio en aquella
Tarde sombría,
Y me diluiré en un enjambre de venas
carnosas.
Recorreré las calles del pueblo amurallado,
durante sus noches enclaustradas,
Hasta convertir el suelo en membranas,
y así, los lamentos de los muertos enterrados
se filtren y rompan entre sus ventanas.
Los cementerios de todos los tiempos
Se rebelarán de la tierra putrefacta,
Y se unirán con sus raíces eternas,
En un solo organismo octogenario
Brillando en la pradera cósmica,
visible desde el plano aéreo de
una carretera boscosa,
con el polvo terrícola encarnado
en sus vísceras
que se desbordan.
Entre las raíces de los árboles que
Recorren sus napas;
Aferraré mi silencio en aquella
Tarde sombría,
Y me diluiré en un enjambre de venas
carnosas.
Recorreré las calles del pueblo amurallado,
durante sus noches enclaustradas,
Hasta convertir el suelo en membranas,
y así, los lamentos de los muertos enterrados
se filtren y rompan entre sus ventanas.
Los cementerios de todos los tiempos
Se rebelarán de la tierra putrefacta,
Y se unirán con sus raíces eternas,
En un solo organismo octogenario
Brillando en la pradera cósmica,
visible desde el plano aéreo de
una carretera boscosa,
con el polvo terrícola encarnado
en sus vísceras
que se desbordan.
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