IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La madurez como tal,
no es inteligencia ni cordura,
es intento y error,
reflejos que vislumbran pensamientos,
formas de expresar sentimientos,
aún con un pincel en mano,
es un lienzo que da contención,
que conmociona a las ventanas del alma,
es experiencia emocional,
la vejez
no es sabiduría
si no nos la cuestionamos,
la valentía no es digna de elogio,
porque aún suplicamos por jurisprudencia,
cavar no es trabajo,
ni mucho menos negocio,
si se la ha de comprender,
a ella, tan fría y decidida,
es dignidad,
porque suceda lo que suceda
todos hemos de ocupar esos espacios,
vivimos pensando
que la muerte es misteriosa,
pero más lo es la vida,
nos dice adiós una persona
amada y conocida,
y llega con días nuevos
una recién nacida,
la fe
nunca se debe depositar fuera del cuerpo,
somos seres solitarios,
mentes extrañas,
venimos vacíos
y nos vamos desnudos,
la existencia
son segundos eternos
que se han de beber,
palpables al tacto del alma,
nuestra luz es fría como el espacio,
y única como cada estrella.
no es inteligencia ni cordura,
es intento y error,
reflejos que vislumbran pensamientos,
formas de expresar sentimientos,
aún con un pincel en mano,
es un lienzo que da contención,
que conmociona a las ventanas del alma,
es experiencia emocional,
la vejez
no es sabiduría
si no nos la cuestionamos,
la valentía no es digna de elogio,
porque aún suplicamos por jurisprudencia,
cavar no es trabajo,
ni mucho menos negocio,
si se la ha de comprender,
a ella, tan fría y decidida,
es dignidad,
porque suceda lo que suceda
todos hemos de ocupar esos espacios,
vivimos pensando
que la muerte es misteriosa,
pero más lo es la vida,
nos dice adiós una persona
amada y conocida,
y llega con días nuevos
una recién nacida,
la fe
nunca se debe depositar fuera del cuerpo,
somos seres solitarios,
mentes extrañas,
venimos vacíos
y nos vamos desnudos,
la existencia
son segundos eternos
que se han de beber,
palpables al tacto del alma,
nuestra luz es fría como el espacio,
y única como cada estrella.