BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vibró tu cuerpo una sola vez
hoja inclinada sobre la tierra enervada
vibró y mi cuerpo, imantado, después.
Hojas y pájaros, pechos descalzos e inútiles,
llamas, inmensas, que hacen crujir la leña.
Una voz sustentada con parches.
Entre muros o soliloquios imberbes, aun.
Toda vida vivida, el corazón más oscuro,
la tiniebla que rodea mansa la niebla, doncella
opuesta al trigo: ondea la materia escasa
sobre tu frente; amiga de las quimeras.
©
hoja inclinada sobre la tierra enervada
vibró y mi cuerpo, imantado, después.
Hojas y pájaros, pechos descalzos e inútiles,
llamas, inmensas, que hacen crujir la leña.
Una voz sustentada con parches.
Entre muros o soliloquios imberbes, aun.
Toda vida vivida, el corazón más oscuro,
la tiniebla que rodea mansa la niebla, doncella
opuesta al trigo: ondea la materia escasa
sobre tu frente; amiga de las quimeras.
©