Rodolfo Cabrera
Poeta recién llegado
Viaje hacia la muerte
En nuestro pasaje hacia la muerte u oda
Encontramos sangre o indolencia en el camino,
Nuestros recuerdos se aíslan,
¡Se esfuman!
Qué o quién es la muerte me pregunto,
¿Un ente…?
Abre los ojos el hombre un día por la mañana
Antes de la llegada de la muerte,
Y se percata de los vestigios de su realidad
Incierta e irreversible.
Ciertamente día a día peregrinamos
A nuestro sepulcro;
Se desborda el temor a lo ineludible,
Se engalana al final de insólita tragedia.
¡Oh Prójimos, Hermanos!...
Ya no basta un racimo de lágrimas,
Una plegaria para esta vida pasajera;
El tiempo no cesa su tiempo loco de enigma,
No detiene el viaje hacia la muerte.
La lluvia se derrumba ante el cielo,
La muerte, cual suave ultraje y sueño alegre,
Blanca tragedia cómica llena de final aparente;
Una rapsodia que brota de una fuente solitaria.
En nuestro pasaje hacia la muerte u oda
Encontramos sangre o indolencia en el camino,
Nuestros recuerdos se aíslan,
¡Se esfuman!
Qué o quién es la muerte me pregunto,
¿Un ente…?
Abre los ojos el hombre un día por la mañana
Antes de la llegada de la muerte,
Y se percata de los vestigios de su realidad
Incierta e irreversible.
Ciertamente día a día peregrinamos
A nuestro sepulcro;
Se desborda el temor a lo ineludible,
Se engalana al final de insólita tragedia.
¡Oh Prójimos, Hermanos!...
Ya no basta un racimo de lágrimas,
Una plegaria para esta vida pasajera;
El tiempo no cesa su tiempo loco de enigma,
No detiene el viaje hacia la muerte.
La lluvia se derrumba ante el cielo,
La muerte, cual suave ultraje y sueño alegre,
Blanca tragedia cómica llena de final aparente;
Una rapsodia que brota de una fuente solitaria.
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