necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vestigios
Equivocarse, vivir y morir engañados
he ahí lo que hacen los hombres. E.M. CIORAN
En el limbo de tu olvido
reflexiono mientras sueño,
víctima de mis propias
ilusiones.
¿Quién soy?
Falsedad tras falsedad,
lo sagrado vano se torno.
El futuro existe en la
medida en que tengamos
un presente.
Roto el equilibrio,
disuelta la fe,
no queda mas que
este andar en pos de ..
¿De qué?
Tras la destrucción
quedaron diseminados
nuestros vestigios,
mudos testigos,
cascarón vacío
de lo que fuimos
soñamos
y amamos.
El sentido nunca existió
dicho lo cual
expiré y desperté.
¿Qué caso tiene reencontrar la pasión?
Si los pétalos marchitos
perdieron su olor.
¿Qué posibilidades tengo yo de conservar
su aroma en mi piel?
Anda, pregúntame
porque la casa de Dios
está vacía:
Veinte siglos
de palabras y de amor
nunca fueron
suficientes
para sostener
el cadáver
frío y gris
de un Dios senil.
A ello agrega
la infinita melancolía
de Lucifer
¿Qué caso tiene profundizar más?
Hoy sé que todo
lo humano se reduce
al absurdo:
donde es miserable uno
pueden ser miserables dos
¿Cuándo llegará el perdón?
¿Cuándo las lágrimas dejaran
de doler?
Ayer,
hoy,
mañana.
No importa
pues me es posible
afirmar que nadie
tiene la certeza
de conocer
lo que amar es.
Equivocarse, vivir y morir engañados
he ahí lo que hacen los hombres. E.M. CIORAN
En el limbo de tu olvido
reflexiono mientras sueño,
víctima de mis propias
ilusiones.
¿Quién soy?
Falsedad tras falsedad,
lo sagrado vano se torno.
El futuro existe en la
medida en que tengamos
un presente.
Roto el equilibrio,
disuelta la fe,
no queda mas que
este andar en pos de ..
¿De qué?
Tras la destrucción
quedaron diseminados
nuestros vestigios,
mudos testigos,
cascarón vacío
de lo que fuimos
soñamos
y amamos.
El sentido nunca existió
dicho lo cual
expiré y desperté.
¿Qué caso tiene reencontrar la pasión?
Si los pétalos marchitos
perdieron su olor.
¿Qué posibilidades tengo yo de conservar
su aroma en mi piel?
Anda, pregúntame
porque la casa de Dios
está vacía:
Veinte siglos
de palabras y de amor
nunca fueron
suficientes
para sostener
el cadáver
frío y gris
de un Dios senil.
A ello agrega
la infinita melancolía
de Lucifer
¿Qué caso tiene profundizar más?
Hoy sé que todo
lo humano se reduce
al absurdo:
donde es miserable uno
pueden ser miserables dos
¿Cuándo llegará el perdón?
¿Cuándo las lágrimas dejaran
de doler?
Ayer,
hoy,
mañana.
No importa
pues me es posible
afirmar que nadie
tiene la certeza
de conocer
lo que amar es.