eliphas
Poeta recién llegado
VACIOS
Hoy que ya no estas,
la vida me sabe a nada,
La muerte me persigue
y los días pasan grises ante mi;
Mi corazón se pudre,
se quiebra,
se derrumba
Y sucumbe ante el mañana
sin sentido y sin fin.
Hoy que ya no estas,
el silencio me acompaña,
La soledad me abraza
y mis lagrimas
se derraman cuando intento pensar en ti,
En el color de tus ojos,
en tu dura mirada,
En esas manos que acariciaron mi alma
con ese inmenso cariño que jamás sentí.
Te veo y veo a la mujer que amo,
Aprieto los puños
y sello mis labios
para no gritar cuanto te extraño,
Te miro y escondo mi llanto
entre el trazado falso de una sonrisa sin dolor,
Manchando ese lienzo alegre
en la vestidura triste de mi corazón.
No se que hacer
para llenar los espacios vacíos
donde solíamos hablar,
Esas calles por las que solíamos andar...
No se que hacer
para satisfacer el espacio
que dejaste en mi interior,
ese sitio que tu ya no ocupas
y que ocupa un abismo sombrio y frio.
Voy por el destino sepultado en un mundo de cal,
Tan frío y oscuro como la adversidad,
Tan triste y tan lúgubre
como este sentimiento de soledad.
Un mundo tan crudo
como la lluvia invernal de la madrugada
Que mutila mi rostro,
Y cercena mi piel,
Purulentas aguas
que nacen de mi ojos,
cuando desentierro
los recuerdos del ayer.
Hoy que ya no estas
veo mi aflicción en el espejo,
El vacío de mi cuarto
que nunca fue tan grande;
Veo a la daga entre mis venas
cuando vuelvo a recordarte.
Hoy que ya no estas,
Y no estarás
la vida realmente
no me sabe a nada. :cry:
Hoy que ya no estas,
la vida me sabe a nada,
La muerte me persigue
y los días pasan grises ante mi;
Mi corazón se pudre,
se quiebra,
se derrumba
Y sucumbe ante el mañana
sin sentido y sin fin.
Hoy que ya no estas,
el silencio me acompaña,
La soledad me abraza
y mis lagrimas
se derraman cuando intento pensar en ti,
En el color de tus ojos,
en tu dura mirada,
En esas manos que acariciaron mi alma
con ese inmenso cariño que jamás sentí.
Te veo y veo a la mujer que amo,
Aprieto los puños
y sello mis labios
para no gritar cuanto te extraño,
Te miro y escondo mi llanto
entre el trazado falso de una sonrisa sin dolor,
Manchando ese lienzo alegre
en la vestidura triste de mi corazón.
No se que hacer
para llenar los espacios vacíos
donde solíamos hablar,
Esas calles por las que solíamos andar...
No se que hacer
para satisfacer el espacio
que dejaste en mi interior,
ese sitio que tu ya no ocupas
y que ocupa un abismo sombrio y frio.
Voy por el destino sepultado en un mundo de cal,
Tan frío y oscuro como la adversidad,
Tan triste y tan lúgubre
como este sentimiento de soledad.
Un mundo tan crudo
como la lluvia invernal de la madrugada
Que mutila mi rostro,
Y cercena mi piel,
Purulentas aguas
que nacen de mi ojos,
cuando desentierro
los recuerdos del ayer.
Hoy que ya no estas
veo mi aflicción en el espejo,
El vacío de mi cuarto
que nunca fue tan grande;
Veo a la daga entre mis venas
cuando vuelvo a recordarte.
Hoy que ya no estas,
Y no estarás
la vida realmente
no me sabe a nada. :cry: