UNO
Mar,
vidrio esmerilado que se mece.
Viento,
con sal que se lame y que en mis labios siento.
Ola,
que se levanta y viene.
Roca,
sin tiempo, que la espera contiene.
Sonido,
de encuentro que no cesa.
Espuma,
que florece , se derrama
y a mis pies se devanece.
Todos,
uno,
al fin sólo uno.
Testigo,
en silencio.
Abiertos los ojos que miran,
abro los ojos del alma
y en ese uno,
todo y nada,
me sumerjo.
Mar,
vidrio esmerilado que se mece.
Viento,
con sal que se lame y que en mis labios siento.
Ola,
que se levanta y viene.
Roca,
sin tiempo, que la espera contiene.
Sonido,
de encuentro que no cesa.
Espuma,
que florece , se derrama
y a mis pies se devanece.
Todos,
uno,
al fin sólo uno.
Testigo,
en silencio.
Abiertos los ojos que miran,
abro los ojos del alma
y en ese uno,
todo y nada,
me sumerjo.